En el Centro Democrático, el partido del expresidente Álvaro Uribe, acaba de estallar una controversia de marca mayor. La originó una columna de José Obdulio Gaviria, publicada en el portal Los Irreverentes. Es esta, el exconsejero del gobierno de la seguridad democrática la emprende sin titubeos contra María Fernanda Cabal. Sus palabras han generado polémica y algunas voces incluso piden que lo retiren del partido.
Gaviria sostiene la tesis de que Cabal es una figura “inelegible”. El líder político asegura que se trata de una mujer “profundamente repelente en lo político y en lo personal”.
Y la describe así: “Puede despertar pasiones en un nicho reducido de extremistas vociferantes y camorreros digitales, pero está muy lejos de encarnar el perfil de una dirigente con vocación de crecimiento, amplitud de miras o capacidad real de convocatoria nacional. Su discurso no suma; excluye. No construye mayorías; las ahuyenta. En vez de proponer un horizonte de país, administra agravios. En lugar de tender puentes, levanta trincheras. Y en política, la incapacidad de ampliar el círculo propio suele ser la antesala de la derrota”.
El exconsejero asegura que no es la primera vez que ella enarbola la tesis de que hubo irregularidades en la selección del candidato a la Presidencia. Agrega que lo que está sucediendo en este momento es un déjà vu de lo que ya se vivió cuando el partido eligió como candidato a Óscar Iván Zuluaga.
“Es la vieja táctica de quienes confunden disciplina con servilismo: si el desenlace no les favorece, entonces el procedimiento es ilegítimo; si ganan, el sistema es ejemplar”, dice.
Gaviria asegura que, en su deseo de llegar a la Presidencia, Cabal la emprendió contra Miguel Uribe Londoño, quien terminó expulsado del Centro Democrático, tras conocerse que había ido a pedir ser candidato a la Vicepresidencia a la campaña de Abelardo de la Espriella.
“No se trató de una disputa programática ni de una diferencia de enfoques; fue, más bien, el impulso de neutralizar a quien pudiera disputarle protagonismo, como si el partido fuera un patrimonio personal y no un instrumento colectivo”.
En la columna recuerda también las palabras de María Claudia Tarazona, quien aseguró que Cabal la había amenazado en el velorio de su esposo Miguel Uribe Turbay.
José Obdulio señala que el Centro Democrático no perdería nada con la salida de Cabal, pues sus seguidores —a quienes llamó “recalcitrantes”— ya han migrado a otras opciones políticas como la de Abelardo de la Espriella. “El uribismo histórico, el que supo construir coaliciones y traducir seguridad en gobernabilidad, no cabe en el molde estrecho de la política del insulto”, agrega.
Y luego, elogia a Paloma Valencia y asegura: “Como abanderada, el expresidente Álvaro Uribe recupera margen de maniobra. Se amplían de manera considerable las posibilidades de construir alianzas con otros sectores de la oposición, algo que con Cabal resultaba prácticamente imposible. Valencia, con mayor disciplina interna y mejor lectura del tablero, ofrece una figura menos tóxica para eventuales acuerdos, más presentable ante electorados indecisos y, sobre todo, más apta para la tarea central de cualquier campaña: sumar sin diluirse, ampliar sin desfigurarse”.
Ante la polémica que se ha generado en redes sociales por cuenta del escrito, el Centro Democrático publicó un trino, en el que no menciona el documento de José Obdulio Gaviria: “La doctora María Fernanda Cabal ha defendido con carácter y determinación los principios del Centro Democrático. Sus posturas sobre seguridad y defensa de las Fuerzas Armadas se han destacado por su firmeza y coherencia con nuestras tesis. Colombia y nuestro partido requieren voces como la de la senadora Cabal que salgan en defensa de la seguridad como valor democrático y expresen un afecto genuino y sincero hacia los soldados y policías de Colombia".
Paloma Valencia, quien finalmente fue elegida como la candidata del partido, también se pronunció sin mencionar a Gaviria. “Admiro profundamente a María Fernanda Cabal y a Paola Holguín porque he conocido su trabajo y sus causas durante muchos años y por eso estoy segura de que unidas somos imparables. Un gobierno con nuestros tres liderazgos, el de Andrés Guerra y el legado de Miguel Uribe, llevará al país por la senda de la seguridad y de la construcción sensata y sostenida”.