El presidente Gustavo Petro cuestionó al expresidente Álvaro Uribe luego de que el líder del Centro Democrático defendiera la Ley 100 y el sistema de salud en su mandato.
“No, señor Uribe, la Ley 100 jamás atendió por igual a ricos y pobres. Se crearon tres regímenes: la prepagada para los más ricos, que pagan de su bolsillo; el contributivo para trabajadores asalariados y el subsidiado para la gente sin salario”, dijo Petro.
Según el mandatario, “la medicina prepagada funciona como póliza de seguros y hotelería en hospitalización”. dijo Petro.
El presidente criticó que la atención en salud no se habría creado de forma diferenciada por niveles de ingreso. “Solo las decisiones de las cortes judiciales han venido igualando los POS, planes obligatorios de salud, pero sin financiamiento”, afirmó el mandatario.
Petro criticó que la Ley 100 habría liberado a las empresas de pagar parafiscales y que eso habría reducido la participación de la contribución de las empresas en la financiación de la salud. El presidente dijo que eso continuó en el gobierno de Juan Manuel Santos y que por eso la financiación de la salud está más relacionada con el salario de los trabajadores y del Estado.
“El impuesto de renta a personas naturales pudientes que debía reemplazar los recursos dejados de pagar por las empresas no se ha implementado, y los impuestos de renta a las empresas rentísticas no productivas tampoco se han dejado implementar ni por el congreso ni por la justicia, posición que desfinancia la salud, pero que usted, Álvaro, ha apoyado”, señaló Petro.
El presidente considera que el aseguramiento debe ser social y público y que el POS debe ser un derecho universal. El mandatario defendió que eso es en lo que se basaría su propuesta de reforma a la salud que presentó al Congreso en dos ocasiones, pero que no prosperó.
“Por eso propuse la transformación de las EPS de aseguradoras financieras, función que no solo las quebró de acuerdo a la ley financiera, sino que permitió una mayor captura de rentas públicas en la intermediación, dado que los recursos o son públicos o de los trabajadores”, señaló Petro.
El mandatario agregó que su propuesta se basaba en que las EPS se convirtieran en administradoras “de la referencia y la contrarreferencia de los pacientes en el sistema asistencial”.
“El control de costos de la salud lo harían las auditorías de las EPS contratadas por la Adres, de acuerdo a un tarifario de medicinas e intervenciones de salud, que solo puede ser por eventos si existe el tarifario”, mencionó Petro, quien volvió a cuestionar a los dueños de las EPS.
El mandatario insistió en un sistema preventivo y habló de “agua potable, aire y nutrición” que supuestamente habría logrado subir gracias a los subsidios que ha entregado.
“Por eso, contrario a lo que usted piensa, he logrado bajar las tasas de mortalidad infantil a la mitad en apenas tres años, he logrado bajar la mortalidad materna sustancialmente y la mortalidad por enfermedades crónicas entre los 30 y los 70 años se mantiene estable”, afirmó.
El presidente defendió nuevamente su modelo de salud y negó que haya caos por su gestión, como se ha dicho desde algunos sectores, por parte de los pacientes y expertos.
“No hay caos en la salud, lo que hay es caos en las finanzas de las EPS porque se les exige, como aseguradoras financieras que son hoy, las reservas técnicas y porque las transferencias públicas que hacemos para compra de medicamentos las desaparecen y no pagan a las gestoras farmacéuticas que se han constituido en oligopolio”, señaló.
Petro insistió en que las EPS se deben sacar del régimen de aseguramiento financiero y quitarles la intermediación. “El riesgo lo asume el Estado. Los giros deben ser directos de Adres a la red pública, a la privada y a los consultorios, y el paciente debe tener el derecho de escoger su médico y un segundo diagnóstico si quiere”, insistió.
Petro dijo que no propone una integración vertical porque a las EPS se les paga por sus servicios de referencia y su actividad en la salud preventiva y que eso se vería traducido en la calidad de servicio y la confianza entre el médico y el paciente. “Así que su ley 100, Uribe, debe ser superada, pero usted lo impide en el Congreso”, cuestionó Petro.
El expresidente Uribe había dicho: “Paloma y la salud. La Ley 100 atendía por igual a la más pobre y a la más rica, la única igualdad social de Colombia. Paloma está comprometida de corazón para normalizar el suministro de medicamentos en el inicio del gobierno; para tener el sistema mixto —muchos, Estado, cooperativas, mutuales, particulares—; no el monopolio del Estado de Petro-Cepeda; con solidaridad y correctivos a la Ley 100, no destrucción”.