En medio de la polémica que se desató en varios sectores del país por la solicitud que elevó el gobierno del presidente Gustavo Petro para que se suspendieran las órdenes de captura a más de 20 cabecillas del Clan del Golfo, y frente a la negativa de la Fiscalía sobre esa petición, el mandatario dio una llamativa declaración.
Fue en pleno evento público que organizó su gobierno en el departamento del Cauca. En ese escenario, el jefe de Estado, en uno de los apartes del discurso que dio, nuevamente criticó la determinación de la fiscal general Luz Adriana Camargo de oponerse a la suspensión de las órdenes de captura.
Pero también aprovecho ese escenario para advertir que lo “pueden meter preso”, explicando que el argumento serían los procesos de paz con organizaciones criminales.
“La paz de Colombia no es, así parezca muy difícil, renunciable. Ningún funcionario del Estado puede desobedecer una indicación, orden del presidente de la República en el tema de la paz, porque la Constitución del 91 lo dice explícitamente: el jefe del orden público y de la política de paz en Colombia es el presidente de la República”, expresó Petro.
Y avanzó en su intervención, la cual se llevó a cabo el martes de esta semana en horas de la noche: “Y yo sé lo que se está haciendo y lo que está pasando. Están tratando de convertir los procesos de paz que legítimamente y ante veeduría internacional de gobiernos extranjeros, España, Suiza y otros, Noruega, entre otros, Brasil, Venezuela, para que no digan que estamos pactando con bandidos delitos”.
“Siempre toda reunión se hace bajo la mirada internacional de estas organizaciones y otras no gubernamentales, incluida la Iglesia, incluidos miembros de la oposición, porque no quiero ocultar nada, como sí se hizo atrás, en el pasado”, subrayó el presidente.
Sumado a ello, expresó: “Entonces, quieren coger como excusa los procesos de negociación intentando hacer la paz en este país para que los colombianos no se maten entre sí, como las pruebas para que me metan preso en Estados Unidos. Me pueden meter preso, pero yo no voy a faltar a mi palabra de ser hombre de paz escrita ante el pueblo de Cauca”.
“Y sé lo difícil que es, lo he vivido en carne propia. Yo fui torturado también. Y fui víctima también. Así se burlen los oligarcas, que ellos dieron la orden de mi tortura y nunca me he vengado por ello. Ni siento odio, porque el que odia mata su corazón y no es capaz de amar después”, indicó.
También afirmó: “En esa medida, la dificultad de los procesos de paz vigentes y el hecho de que no hay vigentes por decisión no del Gobierno, sino de quienes prefieren ser ejércitos o grupos armados del narcotráfico, simplemente ante esas dificultades mantengo lo que aún es posible y será más grande aún”.
“He pedido que irradie la respuesta de un muchacho de banda en La Guajira de nombre Naín, que me ha respondido lo que yo mismo pronuncié en un discurso como estos en Riohacha hace pocos días. Discursos que nadie saca porque hay que transmitirlos en redes, ya que son censurados por la prensa tradicional, cuyos propietarios son los mismos banqueros que intentan robarse el dinero de los ahorradores de los fondos privados de pensiones”, recalcó Petro.
Y fue concluyendo su idea: “Y no lo dicen, lo cual falta a la ética por no decirlo. Bien, hay que responderles, porque yo sí mantengo mi palabra de dialogar. Es mejor que matar siempre. Y Colombia debe entender esa dificultad, pero no se puede cansar en su historia por delante de que dialogar siempre es mejor que matar. Porque llevamos dos siglos matándonos entre generaciones enteras, entre nosotros. Y en el Cauca muchas de esas matanzas se han dado”.
“Desde que nacimos como república, y quizás antes también, cuando resistimos a los españoles en su genocidio. Ahora nos entendemos porque ellos también tuvieron un genocidio en el año 1936 al 39 y nos entienden ahora más un millón de españoles muertos por derrocar al rey que nosotros derrocamos en 1810-19. La historia se repitió un siglo después en la misma España y le costó al pueblo español un millón de muertos. Ellos aprendieron a hacer la paz y a no matarse entre ellos a pesar de sus conflictos, que siempre habrá; nosotros aún no hemos podido aprenderlo”, puntualizó el mandatario colombiano desde el departamento del Cauca.