Mientras las autoridades investigan cuáles fueron las razones que llevaron al avión Hércules a accidentarse minutos después de despegar de la pista aérea Caucaya, y el Congreso anunciara un debate de control político a la Aeronáutica Civil, SEMANA conoció las difíciles condiciones en las que actualmente está la terminal aérea, una de las dos opciones de acceso al municipio de Puerto Leguízamo porque la otra es la fluvial.

El secretario del gobierno del municipio, Carlos Arbey Claros, conversó con este medio y explicó cómo está el aeropuerto desde donde salió el avión con más de cien pasajeros.

El secretario de gobierno de Puerto Leguizamo, Carlos Arbey Claros, uno de los primeros en llegar a la tragedia. Foto: SUMINISTRADO A SEMANA

“Al aeropuerto lo llamamos la pista; tiene 1.200 metros de longitud (debería tener dos kilómetros) y sus vecinos son fincas productoras de ganado. Es un aeropuerto que no tiene cerramiento y el único que posee son débiles palos y alambre de malla. Ese proyecto se le presentó a la Aeronáutica Civil y consiste en el cerramiento de la terminal aérea. De verdad, es muy importante”, dijo.

Además, denunció: “Hace un mes se metieron 300 cabezas de ganado a la pista del aeropuerto. Al no tener este cerramiento, es muy complejo. Pero hay que decir que el día del accidente, la pista funcionó bien y sin contratiempos. Estos vuelos Hércules aterrizan en Puerto Leguízamo. El tema complejo es que, al parecer, hubo una falla técnica en el avión y, por eso, no tuvo como propulsión, como fuerza para su despegue. Ni siquiera pudo volar, no pudo realizar su despegue y cayó a 700 metros después de la cabecera de la pista norte del aeropuerto municipal Caucaya”, dijo.

Llamas y una densa columna de humo negro se elevan desde un avión Hércules de la Fuerza Aeroespacial que se estrelló durante el despegue en Puerto Leguízamo, Putumayo. Foto: AFP

Claros enfatizó que, pese a que la pista es corta, preliminarmente estima que no fue determinante para la tragedia.

“Al avión le faltó propulsión, fuerza para que hiciera el despegue. Estos aviones son muy periódicos en el aeropuerto Caucaya. Casi que semanalmente llega uno de estas condiciones: Hércules grandes que, además, se han convertido en una moda para los pobladores que les gusta ver aterrizar y despegar estas aeronaves por su tamaño. Infortunadamente, este, al parecer, no alcanzó la fuerza necesaria para poder despegar”, narró.

El C-130H Hércules es una aeronave fabricada por la compañía estadounidense Lockheed Martin y se ha consolidado como una pieza clave en operaciones militares en distintos países. Foto: Fuerzas Armadas Argentinas

También descartó que grupos armados hayan atacado la aeronave.

“Está descartado. No es un tema que tenga que ver con la seguridad y convivencia ciudadana del municipio. El tema del dron es un cuento que no sé quién se lo inventó. Fue una falla técnica del avión, eso consideramos preliminarmente”, aclaró el secretario de gobierno.

Él también destacó el papel de las comunidades de Puerto Leguízamo que respaldaron el rescate de los militares heridos.

“Hubo pobladores que arriesgaron su propia vida. Uno veía a personas subidas encima del avión ayudando a evacuar a las víctimas y la aeronave tenía material peligroso; no se había apagado el incendio. Cuanto más se le echaba agua, más crecía la llama. Hubo que lanzar barro y detergentes para ayudar a mitigar las llamas. Fue complejo, pero demostró la valentía de todos los ciudadanos de Puerto Leguízamo. Y es que hubo gente que se salvó del accidente porque se lanzó de la aeronave. El avión se partió a la mitad y hubo pasajeros que alcanzaron a salir, gracias a Dios. Unas personas muy afectadas, pero otras, solo con rasguños. Dios actuando y protegiendo a estos muchachos que en el sur de la Amazonía, abandonados completamente por el Estado, optan por las Fuerzas Militares, jóvenes que vienen desde La Guajira, Córdoba, Cesar, entre otros departamentos”, dijo.