Hace 24 años, la entonces candidata presidencial Ingrid Betancourt fue secuestrada por guerrilleros de la columna móvil Teófilo Forero de las Farc, que partieron su vida en dos cuando detuvieron su auto en el Caquetá y la plagiaron. Ocurrió el 23 de febrero de 2002 y la escondieron en las profundidades de la selva colombiana durante seis años.
“El secuestro no tiene fecha de vencimiento”, repitió una y otra vez Betancourt, quien reconstruyó su vida tras salir de la selva el 2 de julio de 2008 y hoy lidera su partido político, Oxígeno, con el que pretende conquistar varias curules el próximo 8 de marzo y regresar al Senado.
Este martes, acompañada de las víctimas de las Farc que hacen parte de la lista al Senado por su colectividad, conmemoró este trágico hecho con el que, sin duda, viajó al infierno.
“Un día como hoy, 23 de febrero de 2002, me secuestraron las Farc y me pusieron cadenas como estas. Ese día empezó un calvario que compartimos todos los colombianos porque no solamente sufrieron los secuestrados y sus familias. También sufrió toda Colombia, chantajeada durante años, observando el suplicio al que nos sometieron y pidiendo a gritos la liberación de todos los secuestrados”, dijo.
Y preguntó: “¿Se acuerdan de esa marcha de un millón de voces contra las Farc el 4 de febrero de 2008 diciendo ‘No más Farc’, que llevó al Gobierno a tomar la decisión de adelantar una operación de rescate?”.
Betancourt habló desde las afueras de la Cárcel de Itaguí, Antioquia: “Hoy somos libres y estamos vivos. Y le decimos a Colombia: no podemos aceptar más tarimazos, no podemos olvidar lo que nos hicieron. Si olvidamos, estamos condenados a repetir nuestra historia”.
Jhon Frank Pinchao, otro de los candidatos al Senado por Oxígeno, también acompañó a Betancourt en el video donde recordó su secuestro.
“Las primeras cadenas que logramos romper fueron estas. Hoy me llaman el Héroe de Colombia porque me fugué de las Farc y caminé durante 17 días solo por la selva colombiana hasta que por mi camino Dios puso a una patrulla de policía que me llevó a la libertad”, relató.
Gracias a su ubicación, el Ejército rastreó la zona y diseñó la Operación Jaque, donde fue liberada Betancourt, explicó.
Deisy Guanaro, otra de las víctimas de las Farc que también aspira al Senado, participó de la grabación y no ocultó las lágrimas.
“Sufrimos todos los niños y niñas de Colombia. Era una niña de 10 años cuando me raptaron de los brazos de mi madre, me sometieron a abusos sexuales sirviendo como mascota sexual a estos criminales y pedófilos de las Farc. Fui llevada por Sandra Ramírez y abusada por Pablo Catatumbo. Hoy los dos son congresistas. ¿Hasta cuándo vamos a observar y nos vamos a quedar con los brazos cruzados y ver cómo las Farc reescriben la historia y nos imponen el Pacto de La Picota? Hoy quiero mostrarle al país lo que me hicieron, es un símbolo para que nunca se olvide y haya memoria“, destacó.
Por su parte, Óscar Ortiz, la cabeza de lista por Oxígeno, pidió a los colombianos aprender de la historia y no tener amnesia colectiva. “Tenemos que acabar con el delito político para que no haya más impunidad. Tenemos que ponerle fin a la Justicia Especial para la Paz (JEP). Quienes pueden romper las cadenas son ustedes, con su voto, el próximo 8 de marzo”, propuso.