El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) anunció las primeras medidas para enfrentar el bochornoso episodio que ocurrió este miércoles en la cárcel de Itagüí, donde están recluidos los voceros de las estructuras criminales de Medellín que negocian la paz total con el Gobierno Petro.
En contravía de la ley, los capos contrataron una parranda vallenata con un reconocido artista. Al parecer, ese hecho no contó con el visto bueno de las autoridades: “Esta actividad, en ningún momento, fue aprobada ni autorizada por el Gobierno nacional, Ministerio de Justicia ni la dirección general del Instituto”.
Frente a los acontecimientos que han generado revuelo en la opinión pública, el Inpec contó que al sector llegará el director regional de la entidad para ponerse al frente de la situación y verificar lo acontecido. Paralelamente, se retirará del cargo al subdirector de la cárcel de La Paz, que en ese momento actuaba como director encargado. También será trasladado el comandante de vigilancia.
De igual manera, tal como lo anticipó SEMANA, el Instituto anunció que se abrirá una investigación disciplinaria contra siete funcionarios, quienes estaban de servicio durante la visita del artista vallenato y otros allegados de los presos, que tienen el privilegio de tener acompañantes los miércoles, solo por ser negociadores de paz, según el testimonio de funcionarios del Inpec.
Finalmente, se contó que habrá una intervención de los grupos especiales en el pabellón de alta seguridad del establecimiento para verificar las eventuales irregularidades. No solo se tiene el antecedente del concierto privado, también lujos en las celdas de los criminales.
“Estas medidas buscan esclarecer las causas de la visita al penal del artista en mención, con el fin de actuar de manera contundente ante posibles irregularidades durante el procedimiento de ingreso”, mencionó en un comunicado de prensa el Inpec.