Juan Daniel Oviedo, fórmula vicepresidencial de Paloma Valencia, considera que pasó de ser la sorpresa de la contienda electoral a ser “piñata” por la avalancha de críticas tras tomar la decisión de sumarse a la aspirante del Centro Democrático.
Los dardos provienen de todo el espectro político: izquierda, derecha y centro lo atacan, pero se mantiene firme en que la decisión no podía ser apática a la realidad del país.
En conversación con SEMANA, el exdirector del Dane se destapó sobre cómo esto ha impactado su relación sentimental con Sebastián Reyes, su pareja desde hace más de 12 años.
De acuerdo con Oviedo, su relación con Sebastián se basa en la sinceridad desde sus diferencias.
“La relación que tengo con Sebastián (Reyes) es sincera; tiene unos sentimientos muy honestos que parten del principio del respeto y la complicidad. Para ser buen cómplice, hay que confiar profundamente en la otra persona. Sebastián confía profundamente en mí y yo en él, pensamos distinto; eso hace chévere la conversación y la gente se confunde", manifestó el candidato en SEMANA.
Y recordó que su novio es un líder cultural de la comunidad trans: “Tiene un laboratorio maravilloso que se llama El Olimpo. Todos los chalecos que uso en campaña los hacen trabajadoras sexuales trans".
Sin embargo, pese a que están bien actualmente, Oviedo aceptó que son momentos difíciles, pero están en la capacidad de resolver presiones sociales.
“Estamos muy bien, son momentos difíciles, pero somos personas maduras y capaces de resolver este tipo de presiones sociales, que uno no puede controlar”, confesó.
Frente a la posición política de su pareja, aceptó que, como el esposo de Paloma Valencia, también es “mamerto”.
“Hasta en eso nos parecemos con Paloma. A mi novio lo vamos a calificar como mamerto, tal cual. No todo es distinto entre Paloma y Oviedo”, señaló.
Aseguró que no lo siente petrista, pero reconoció que los líderes de la comunidad LGBTIQ+ siguen sintiéndose excluidos de la política tradicional.
“Todavía están lidiando con el dolor de la exclusión que se dio en el pasado, cuando partidos tradicionales han estado ahí de pronto un poco apáticos frente a estas situaciones de exclusión y violencia”, dijo para este medio.
Finalmente, Oviedo no dio por seguro el voto de su pareja por él.
“El voto es secreto. Uno no mete la política en las cobijas (risas). Él es autónomo y cada quien vota por el que le guste", concluyó.
Oviedo, con el apoyo de 1.200.000 colombianos, escogió un camino que, en su concepto, es tan complejo como necesario al acompañar a Valencia como su fórmula en la primera vuelta presidencial.