Paloma Valencia ha girado el tono y el contenido de su campaña. La candidata, elegida en la Gran Consulta por Colombia el pasado 8 de marzo, está hoy en la recta final de la campaña presidencial y disputa el segundo puesto con Abelardo de la Espriella.
El abogado penalista, sin embargo, le ha tomado ventaja según las últimas encuestas. Por ejemplo, en la de Atlas Intel para SEMANA, a dos semanas de las votaciones del 31 de mayo, De la Espriella (32,9 %) ya dobló en intención de voto a Valencia (16,7 %) y está a pocos puntos del puntero, Iván Cepeda, quien ganaría la primera vuelta con el 37,6 %.
Mientras esas distancias cambian en las mediciones electorales, la candidata ha hecho un giro en estas últimas semanas que no ha pasado inadvertido en la opinión pública y que ha generado comentarios en las redes sociales.
El primer cambio ha sido de tono. A Valencia, quien habla con carácter pero sin ningún marcado acento regional, le han comentado que tiene un tono paisa en sus intervenciones. Teniendo en cuenta que ella nació en Popayán, la nueva forma de hablar ha generado comentarios en redes sociales que llaman la atención sobre el interés de la candidata de tener intervenciones similares a las del líder del Centro Democrático, el expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Pero el cambio no ha sido solo de forma. La candidata también ha tenido giros en su discurso. El más notorio este fin de semana fue que comenzó a atacar, por primera vez de frente, a su contrincante Abelardo de la Espriella.
Uno de los vainazos más duros lo lanzó desde la tarima de Socorro, en el departamento de Santander, este puente festivo. Allí dijo: “El ELN, el denominado Ejército Gaitanista y las Farc van a conocer lo que es la mano dura de la mujer colombiana. Conmigo, que vayan buscando escondedero, porque yo no necesito chaleco antibalas ni esa urna de cristal que usan los cobardes. Aquí estamos, de frente y sin miedo”, aseguró.
La expresión también llamó la atención si se tiene en cuenta que esta campaña presidencial se ha caracterizado por una marcada violencia, tras un magnicidio perpetuado contra Miguel Uribe Turbay, quien era precandidato por el Centro Democrático.
La semana pasada, además, fue asesinado Rogers Mauricio Devia, el coordinador de la campaña en el Meta de Abelardo de la Espriella. Cuando le dispararon tenía publicidad de esa campaña. “Este crimen no es obra de desconocidos, es el terrorismo de siempre que sigue cobrando vidas”, dijo el candidato.
De la Espriella es quien ha salido a algunos eventos públicos con chaleco antibalas. El candidato le contestó a Valencia así: “Tomaré todas las medidas necesarias para que no me asesinen”.
Aclaró: “Dejaré hasta mi vida en ello si fuese necesario para llevar a Colombia al lugar de grandeza que se merece... Los criminales, los narcoterroristas, los de siempre, el régimen, los miembros de la casta, de la rosca y del establecimiento que se unieron, ya se dieron cuenta de que el pueblo me escogió. Ya el pueblo abrazó al Tigre y no hay marcha atrás. Por eso, han pasado a la fase más macabra y peligrosa, intentar acabar con mi vida, asesinarme”, resaltó el candidato.
No fue la única pulla que Valencia le tiró al Tigre este fin de semana. Cuando se confirmó la deportación de Álex Saab a Estados Unidos, la candidata respondió: “Debe estar buscando abogado, ¿no?”.
La campaña uribista ha marcado distancia con De la Espriella. Valencia, y especialmente el expresidente Uribe, habían repetido una y otra vez que apoyarían a cualquiera que estuviera en la segunda vuelta contra Iván Cepeda. Cuando en Blu le preguntaron hace unas semanas si ella votaría por el Tigre, respondió: “Yo sí, porque es que para mí el tema de Cepeda es un tema que habla de la supervivencia misma de la democracia”.
Sin embargo, en una reciente entrevista de Valencia con Vicky Dávila, ella dejó claro que no estaba dispuesta a “cargar las maletas” de nadie.
“Es que voy a pasar yo, Vicky, y vamos a ganar la segunda vuelta. Yo estoy trabajando para ganar. Yo no cargo maletas porque a mí me da mucho cansancio”, aseguró en esa conversación.
Otro giro de fondo se ha dado sobre algunos temas puntuales. Por ejemplo, sobre la pregunta hipotética de si ella apoyaría un eventual pedido de extradición de Gustavo Petro, como expresidente.
En una entrevista con Melquisedec Torres, la candidata dijo hace poco: “Si a Petro lo piden en extradición y la Corte Suprema la avala, se extradita. En mi gobierno, la justicia no servirá ni para perseguir opositores ni para blindar poderosos. La ley será igual para todos, sin venganzas y sin cálculos políticos. Así funciona una democracia seria”.
“Yo no voy a usar la justicia como herramienta política. Yo no voy a convertir la extradición en un mecanismo para perseguir políticamente la gente. Yo no creo en la persecución política y en la instrumentalización de la justicia. No, no lo voy a hacer”, dijo.
Pero luego, hizo una salvedad en la que dio un giro frente a lo que opinaba hace más de una semana. “Si Estados Unidos dice, ‘Aquí hay un indictment que dice que el señor Gustavo Petro cometió unos delitos’, pues cualquier persona que haya cometido delitos y que sea solicitado en extradición, cualquiera que surta el trámite completo y llegue a mis manos y a mí me toca dar el último sí, va para fuera. Claro. Sin discriminación alguna. No importa el impacto político que eventualmente pudiera tener poner en un avión de la DEA a Gustavo Petro".
La candidata tenía otra opinión cuando habló con Vicky Dávila. “Y si a Petro lo lo piden en extradición y usted es la presidente, ¿lo extradita?“, le preguntó la periodista.
“Vicky, yo creo que eso es una pregunta superhipotética y superdifícil, porque primero pues hay que mirar cuáles son los casos, quién lo pide, si están las pruebas”, aseguró Valencia.
Dávila entonces le aclara el escenario: “Sí, si lo pidiera Estados Unidos, si la Corte dice que lo único que falta es la firma de la presidente, ¿firma o no firma?”.
La respuesta de la candidata fue la siguiente: “Pues hombre, mire, yo creo que uno tiene que cumplir la ley. Pero yo sí creo que para un país esas persecuciones políticas de los líderes políticos son tremendamente complicadas. Yo creo que eso uno lo resuelve en el momento que hay (que resolverlo)”.
La candidata uribista también ha girado desde su triunfo en la consulta para buscar al centro. SEMANA contó en su última portada como ha hecho ese trabajo, acompañada de su fórmula, Juan Daniel Oviedo.
“En las últimas semanas, a Valencia se la ha visto cercana a Claudia López y a exfuncionarios del gobierno Santos. De hecho, Valencia dijo que su gabinete podría estar compuesto por ministros uribistas, de centro y de izquierda, incluyendo a algunos que acompañaron a Petro en el inicio de su mandato. Inmediatamente, muchos pensaron que podría tratarse de Alejandro Gaviria, que ha compartido escenarios con Oviedo en la campaña”, narró este medio. La candidata compartió con exministros santistas en su competencia en la Gran Consulta por Colombia como David Luna y Mauricio Cárdenas y la llegada a un eventual gabinete de ese sector no se descarta.
Por otro lado, en su entrevista con Vicky Dávila, la candidata negó que estuviera en conversaciones la llegada de Claudia López pero dejó una puerta abierta. “Yo no creo que ella vaya a aterrizar en mi campaña. Creo que esa es una pregunta que uno no tiene que contestarse hasta que suceda”, aclaró.
Pero luego, dijo: “Si necesitamos los votos de Claudia para ganar, quiero los votos de Claudia”. Valencia aclaró también que una cosa es ella y otra su electorado.