Iván Cepeda, senador y excandidato presidencial colombiano, se pronunció tras la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva como presidente de Brasil, para un periodo de cuatro años más, pese a que perdió la primera vuelta ante el ahora excandidato Flávio Bolsonaro.

En Colombia, han surgido miles de opiniones y comparaciones entre lo hecho por Cepeda durante la campaña y lo hecho por Lula. Muchas personas le reclaman aún que no asistiera a debates, que no se pronunciara de forma espontánea, sino que todo lo leyera, entre otras estrategias.

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El senador colombiano se pronunció. “LA VICTORIA DE LULA Y DEL PUEBLO DE BRASIL. Celebro la gran victoria de Lula y la estrepitosa derrota de la extrema derecha continental y de Bolsonaro. La extrema derecha será derrotada en el mundo por las fuerzas de la vida y la transformación. También en Colombia, por supuesto”, escribió en X, mensaje que recibió miles de respuestas de toda índole.

Contra los antecedentes electorales de Brasil, el presidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva fue reelegido el domingo en el balotaje tras perder la primera vuelta contra el derechista Flávio Bolsonaro.

Con un crecimiento de más de 10 millones de votos entre ambos turnos, Lula se convirtió en el primer candidato en remontar unas elecciones en Brasil y en el primer presidente que gobernará por cuarta vez.

Ninguna encuesta daba como favorito al exsindicalista de casi 81 años, que obtuvo el 52 % de los votos gracias a la movilización de la izquierda, que logró reducir la abstención, así como los votos blancos y nulos.

Jóvenes a la calle

Tras la derrota en la primera vuelta, cuando la campaña de Lula asimilaba todavía ese golpe inesperado, multitudes se movilizaron en todo Brasil convocadas principalmente por movimientos estudiantiles y juveniles.

Bajo consignas como “Bolsonaro nunca más” y “por la democracia”, miles de personas abarrotaron las calles de ciudades como Río de Janeiro, São Paulo y Belo Horizonte para apoyar al izquierdista y sus programas de educación, cultura y derechos sociales.

Lula da Silva entre lágrimas luego de su elección como presidente de Brasil. Foto: AP Photo/Andre Penner

“La movilización de la juventud fue fundamental; el Partido de los Trabajadores (de Lula) logró reconectarse con ese público” joven, dijo a la AFP Eduardo Grin, politólogo de la Fundación Getúlio Vargas.

El propio Lula aseguró que no veía algo así desde el movimiento “Directas Ya” contra la dictadura militar en 1984, cuando enormes manifestaciones reclamaron elecciones democráticas.

Tropas digitales

Lula reconoció que la campaña para la primera vuelta fue la más “desorganizada” en décadas y replanteó su estrategia digital para la contienda definitiva.

Se acercó a jóvenes políticos influencers, adquirió por primera vez un teléfono celular y se proclamó “rey del selfi” al debutar en ese formato.

En sintonía con su líder, la izquierda salió a disputar el territorio de las redes sociales, hasta ahora dominado por la derecha en Brasil, uno de los países con más internautas del mundo.

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva —a la derecha y reelegido presidente— señala con el dedo mientras el senador Flávio Bolsonaro, candidato presidencial de la oposición, observa durante un debate presidencial televisado, una semana antes de la segunda vuelta electoral en São Paulo, Brasil, el domingo 18 de octubre de 2026. Foto: AP Photo/Andre Penner

“Muchos votantes de izquierda pasaron horas y horas por día solo posteando” contenido en apoyo a Lula o contra Flávio Bolsonaro, dijo a la AFP el politólogo e investigador Oliver Stuenkel.

“Esa actividad en redes sociales fue agotadora, me dediqué mucho fuera de mi horario laboral con la conciencia de trabajar por Lula”, dijo a la AFP Taiza Mendonça, una publicista de 36 años de Río, que dice haber visto a sus “tías de 60 años” aprender el argot de las redes sociales.

El despertar digital tuvo su símbolo en el “Ejército de Lula”, un canal de WhatsApp con más de diez millones de seguidores creado por el diputado André Janones, que reparte “misiones” para ejecutar en redes.

Rechazo a los Bolsonaro

Según Grin, “la movilización en las calles y redes logró crear miedo a un regreso de la familia Bolsonaro al poder y la preocupación por la democracia y los derechos sociales”.

Flávio Bolsonaro, de 45 años, fue ungido candidato por su padre, el expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro (2019-2022), preso por un intento golpista tras perder las elecciones contra Lula en 2022.

Sus detractores recuerdan su gobierno por un aumento del hambre, una gestión deficiente de la pandemia de covid-19 que dejó 700.000 muertos, un aumento de la violencia contra las minorías y políticas climáticas negacionistas.

De gran parecido físico con su padre, Flávio Bolsonaro aseguró en campaña que este era su “brújula” y había prometido indultarlo si ganaba.

La máquina pública

En la recta final, Lula puso a trabajar a todo vapor la máquina del Estado, con promesas de beneficios sociales en un contexto de fuerte déficit fiscal.

El Congreso le dio un triunfo clave al aprobar una reforma que garantiza dos días de descanso por semana a los trabajadores, bandera central de su campaña.

El gobierno adelantó el pago mensual del Bolsa Familia, una ayuda monetaria a familias pobres creada por Lula que reciben casi 50 millones de brasileños.

Y Lula anunció, además, la condonación de las deudas tributarias de microemprendedores, una eliminación de impuestos al combustible y una promesa de pase libre de transporte.

Consultado sobre estas medidas en plena campaña, el veterano líder no dio rodeos en una entrevista televisiva: “No voy a dejar de dar un beneficio que puedo dar porque haya elecciones”.