La reforma tributaria de Bogotá es uno de los proyectos que la administración de Carlos Fernando Galán radicó este año en el Concejo de Bogotá y que, tras varias discusiones, recibió el visto bueno de la corporación. Ahora se espera que el alcalde sancione la reforma para que entre en vigencia.
Aunque hay un numeroso grupo de concejales que consideran inconveniente la reforma para los ciudadanos, existen otros que ven con buenos ojos y destacan los alcances del proyecto y los beneficios para la ciudad. El concejal Fernando López habló con SEMANA sobre los puntos clave de este proyecto y los beneficios que trae para la ciudad.
SEMANA: ¿Cómo ve el documento final? ¿Cree que está bien armado y soportado?
Fernando López: Yo creo que esta es una reforma muy importante para los bogotanos, pensada en la ciudad de ahora y en los próximos años. Yo creo que esta reforma, que se ha presentado 11 veces, nunca había tenido en esas presentaciones los argumentos que la administración y la Secretaría de Hacienda nos han expuesto. En primer lugar, es una reforma que le va a aportar a Bogotá unos ingresos adicionales de 1,2 billones de pesos y es bien importante ver que no se está gravando a los estratos 1, 2 y 3 y a una parte de los estratos 4, 5 y 6. Los que no se están gravando son los grupos familiares que están en pobreza oculta.
SEMANA: ¿En cifras, cómo ve los efectos de la reforma para la ciudad en los próximos años?
F. L.: Estos recursos van dirigidos directamente a la ejecución, no solamente de este plan de desarrollo, sino de importantes obras para Bogotá en los próximos años. Luego, yo creo que es una reforma en la que no podemos mirar el tema netamente político o populista, porque es una reforma muy bien concebida para obtener unos importantes recursos que necesita la ciudad para su sostenibilidad en los próximos 10 años. No obstante, también es importante resaltar que es una reforma que le va a aportar a Bogotá, con esos nuevos inversionistas, alrededor de 200.000 nuevos empleos. Luego, es una reforma que va a mostrar el dinamismo del desarrollo económico con la inversión de los mismos. Yo sí creo que esta reforma es importante, no solamente para el alcalde Galán y su administración, sino para los próximos alcaldes en 10 años y para el desarrollo de la ciudad.
SEMANA: ¿Cuál cree usted que es el principal problema que va a terminar atendiendo esta reforma en Bogotá?
Yo opino que un tema que necesitamos todos los bogotanos es el tema de la seguridad. Mejora los indicadores de seguridad porque vamos a tener una ciudad con un alumbrado inteligente. Mejora la seguridad porque esos indicadores se hacen más negativos en las horas de la noche. Nosotros debemos asegurar tener un alumbrado, no solamente que la ciudad esté bien alumbrada, sino un alumbrado con unos postes inteligentes y que estos postes inteligentes van a tener unas cámaras, que es lo que más necesitamos en Bogotá, para mejorar los indicadores de seguridad y para que la gente se sienta segura. Yo sí creo que esa es una prioridad para todos nosotros, que es el tema del alumbrado.
SEMANA: ¿Qué afectaciones cree que habría en caso de que los opositores a la reforma la demanden y esta demanda sea aceptada y se caiga la reforma? ¿Qué consecuencias cree usted que traería esa decisión?
F. L.: No se podrían hacer las obras que se requieren terminar de hacer en los próximos 10 años y el tema del alumbrado sería lo más negativo para la ciudad, dado que nosotros necesitamos un alumbrado con unas fuentes financieras sustentables, porque hoy en día no tenemos esas fuentes financieras sustentables desde el punto de vista de que el operador, pues, nos cobra todo. Bogotá solamente asigna los 339.000 millones de pesos que cobra el operador, pero, en las condiciones que estamos, Bogotá no podría mejorar el alumbrado para también mejorar la seguridad.
SEMANA: ¿Cree que, de alguna manera, la reforma tiene algún impacto negativo en los habitantes?
F. L.: No existe una cultura de los ciudadanos, no solo en Colombia, sino en el mundo, del gusto por pagar impuestos. Yo creo que afecta los ingresos de la gente que no tiene la cultura de pagar impuestos y, obviamente, nos va a afectar a todos financieramente en el bolsillo. Por eso, yo creo que lo más importante de esta reforma es la fuente financiera, que es que los que más pueden y los que más ganan en esta ciudad son los que deben pagar la reforma tributaria, cuyo aspecto más importante es el del alumbrado público.