La creación de contenidos en redes sociales no había sido tan clave en otras elecciones presidenciales como ocurrió en estos comicios en los que los colombianos eligieron a Abelardo de la Espriella como nuevo jefe de Estado.
Mientras en la contienda de 2022 las cadenas de WhatsApp fueron determinantes para replicar la información de las campañas, en esta las redes sociales trascendieron la mensajería para llegar a otras plataformas en las que los candidatos captaron a sus públicos nicho.
Los reels de Instagram y Facebook, además de los videos de TikTok, inundaron esas tribunas con material audiovisual en los que se explicaban las propuestas, se desmentían supuestas noticias falsas y se mantuvo un relato en el que todos los bandos manifestaron por qué sus contendores eran, para su análisis, un riesgo de país.
“Hay dos miradas. Desde el equipo de Abelardo de la Espriella, los creadores de contenido fueron parte de la estrategia con un tono confrontativo de ruptura con la otra campaña. En el caso de Iván Cepeda, ante la ausencia de una estrategia, estos comenzaron a construir una línea estratégica hasta que la campaña, por fin, la acoge”, expresó el director de la maestría en Comunicación Digital de la Universidad de la Sabana.
Los medios de comunicación no son la única tribuna para la circulación de información. Los streamers entrevistaron candidatos y los integraron a sus dinámicas de retos en las redes, como se vio reflejado en las cuentas de Juanpis González, Fuck News o Westcol, que alcanzan a millones de colombianos.
El consultor digital Juan Sebastián Delgado enfatiza que cuando los candidatos acuden a creadores de contenido, su objetivo es llegar a comunidades que ya han sido creadas por los influenciadores. “Una campaña como la de Abelardo no ha invertido tantos recursos en la segmentación tradicional de Meta, sino en los creadores de contenido. Cepeda también lo ha hecho, pero los creadores de contenido alineados con el senador venían desde el Gobierno, por lo que se fueron desgastando en términos político-electorales por toda la reputación que este les generó”, expresó Delgado.
El público de los influenciadores de izquierda ya había sido cultivado por el petrismo y estos siguieron llegando a las mismas comunidades que fueron creadas por el Pacto Histórico en años recientes. En contraste, quienes respaldaron a De la Espriella se articularon en torno a material en el que se presentaban posturas de derecha, pero este no estuvo precisamente construido por quienes seguían al abogado de meses atrás. Es más, estas mismas personas respaldaron a otros candidatos de ese espectro ideológico, como Paloma Valencia, para la primera vuelta presidencial.
Sin embargo, no todo fue verídico. Desde perfiles en los que no se identifica al autor de la información e incluso actores políticos de peso del país difundieron material construido con inteligencia artificial en el que se presentaban noticias falsas, y tanto los equipos de De la Espriella como de Cepeda advirtieron sobre desinformación que circulaba en su contra. Además, la Misión de Observación Electoral (MOE) advirtió en uno de sus estudios que las publicaciones difundidas a través de esos escenarios fueron estigmatizantes.
Finalmente, en el panorama digital hubo un hecho que los expertos consultados para este artículo resaltaron: Sergio Fajardo tuvo una estrategia que lo viralizó en distintos momentos de la contienda y que marcó la diferencia con sus campañas del 2022 y 2018.