El presidente Gustavo Petro generó múltiples reacciones al decir que designar a la excanciller Laura Sarabia como embajadora de Colombia ante el Reino Unido había sido un castigo. “Si a mí me mandan a una embajada, siento que me castigaron”, dijo en Caracol Radio.
En esa misma emisora, Sarabia se refirió a esas declaraciones. “Lo que yo puedo decir es lo que he dicho como canciller, y hoy lo digo como embajadora, es que la carrera diplomática del servicio diplomático es un trabajo de mucho honor y poder representar a Colombia aquí en Londres, como le pasa, yo creo que a todos los embajadores, ha sido un honor para mí”, afirmó.
Sarabia reconoció que no se encuentra en el círculo más íntimo del poder en la Casa de Nariño, pero a la vez dio a entender que eso le ha dado tranquilidad. “Uno se aleja del poder, se aleja de las conspiraciones”, dijo quien fue la mano derecha del presidente como jefe de gabinete y directora del Dapre; posteriormente, estuvo al frente de Prosperidad Social y luego en la Cancillería.
“Para mí no ha sido un castigo, pero sé que el presidente opina que una embajada es un castigo, incluso me ha dicho que puede ser un trabajo muy aburridor; para mí no lo ha sido”, señaló la embajadora.
Sarabia contó que la semana pasada tuvieron en el Reino Unido a una delegación de gobernadores y de representantes que trabajaron en favor de la cooperación entre ambos países. “Lo que tenemos es muchísimo trabajo y estaremos aquí, pues hasta que se determine por parte de las instituciones el tiempo que sea necesario”, agregó.
Petro había dicho que consideraba un castigo enviar a Sarabia a esa embajada porque la alejaba del poder central. Pero, además, habló de “errores” al nombrar personas cercanas a su círculo, cuando le preguntaban por la embajadora.
Petro relató que conoció a Sarabia desde la campaña de 2022, pues ella fue su secretaria privada y quien manejaba la agenda. Previamente, Sarabia fue asesora del actual ministro del Interior, Armando Benedetti, con quien terminó distanciada en medio de una fuerte puja que se vivió al interior del Gobierno nacional.
Cuando estuvo al frente de la Cancillería, tuvo diferencias con otros funcionarios de la Casa de Nariño en medio de las fuertes pujas que se han vivido por el poder en la cúspide de la rama Ejecutiva.