La senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, fue una de las congresistas más inconformes con el informe de la Comisión de la Verdad que nació tras los diálogos de paz entre Juan Manuel Santos y las Farc, y cuyos resultados, según ella, dejaronn mal parada a la fuerza pública y salió bien librada la guerrilla.
Descontenta por las conclusiones que la llevaron, en su momento, a lanzar fuertes pullas al sacerdote Francisco de Roux, quien redactó el documento de más de 500 páginas, la senadora decidió, a través de la Fundación Escuela Libertad que ella lidera, rodearse de académicos y crear la Comisión Civil para el Esclarecimiento de la Verdad.
El objetivo exclusivo es contar la verdad desde el punto de vista de las víctimas de las Farc, capítulos que, según la congresista, omitió la Comisión de la Verdad.
El hecho pasó desapercibido, pero este martes 11 de abril, la senadora lanzó en un salón del Congreso el primer documento que pretende recoger la verdad sobre el conflicto armado. Y prometió que cada cuatro meses, el país conocerá un nuevo texto que narrará detalles de lo que ocurrió en el país en materia de conflicto armado.
En el lanzamiento de la Comisión Civil asistieron, entre otros, la exsecuestrada Ingrid Betancourt, además de Norberto Uní, guerrillero de la Columna Móvil Teófilo Forero de las Farc, que la secuestró el 23 de febrero de 2002 junto con su asesora Clara Rojas.
El encuentro entre ambos fue emotivo porque el exguerrillero, quien pagó más de 10 años de cárcel por este hecho, ya le había pedido perdón, pero no lo había hecho mirando fijamente a la exsecuestrada.
“Siempre tenía en mi mente que podía encontrarme con Ingrid Betancourt, fui autor material del secuestro de ella. Estuve en la cárcel casi 13 años, le pido perdón a la doctora Ingrid por su secuestro. A mí me tocaba retenerla, secuestrarla, quisiera pedirle perdón. No es fácil el daño que se le hizo. Su secuestro duró mucho tiempo. No puedo decir que yo estuve cuidándola después. Solamente fui responsable del secuestro. Me alegra mirarla, saber que está bien. Yo sí quería que este encuentro se pudiera dar. Quisiera saludarla”, dijo.
Betancourt se levantó de su silla y le pasó su mano, mientras el público aplaudió.
“No sé si quiero decir algo. Lo único que tengo son tantas, tantas preguntas”, dijo mientras corrían lágrimas de sus ojos.
En el evento, la senadora Cabal- quien citó con nombres y alias algunos casos dramáticos de víctimas de las Farc- lanzó varias pullas al informe de la Comisión de la Verdad: “¿Por qué no se quiso escuchar a los desmovilizados de las Farc, previo a los acuerdos de La Habana (...)? ¿Por qué no se escucharon estas voces que son fuente de información primaria? ¿por qué no les sirvió a la Comisión en el esclarecimiento de la verdad?”, interrogó.
Aunque el Centro Democrático y el propio Álvaro Uribe lanzaron en su momento las “cartillas de la verdad” donde contaban su propia versión de los hechos, Cabal fue más allá e impulsó la Comisión Civil del Esclarecimiento de la Verdad.
“La verdad no tiene dueño y mucho menos de las manos del sacerdote jesuita Francisco de Roux. Mucho menos, imponiéndoles el contenido a los colegios públicos y privados en Colombia, como pretendió el exministro de Educación, Alejandro Gaviria. Las víctimas merecen respeto, no la imposición de una verdad sesgada”, concluyó.