El 7 de agosto Gustavo Petro terminará su mandato presidencial e iniciará el periodo (2026-2030) de Abelardo De La Espriella, tras vencer a Iván Cepeda en la segunda vuelta presidencial.
Por ahora, está claro que el presidente electo no quiere que su posesión sea en la capital del país, como tradicionalmente se hace cada cuatro años, y cumplirá lo prometido en campaña: recibir la banda presidencial fuera de Bogotá.
En esta ocasión el escenario no será la Plaza de Bolívar, la fachada del Legislativo o la del Palacio de Justicia, porque el mandatario electo quiere algo diferente.
Por esa razón, el senador de Salvación Nacional, Enrique Gómez, radicó una proposición que fue aprobada y se autorizó que el Congreso se traslade al Cauca para dicha posesión. Eso sí, no quedó claro si se podrá hacer en una guarnición militar como quiere Abelardo De La Espriella.
Como el Senado ya avanzó en este tema, resta que la Cámara de Representantes someta a votación una proposición similar y allí se conocerá si hay vía libre para hacer la ceremonia en el sur del país.
Pero al margen de esta discusión política, SEMANA conoció unos oficios que fueron enviados por el secretario general del Senado, Diego González, al director de la Policía, al comandante del Ejército y al comandante de las Fuerzas Militares, donde les pide información sobre las condiciones de seguridad para la sesión del Congreso programada para el 7 de agosto.
El secretario argumenta que cumpliendo las instrucciones del presidente del Congreso, Honorio Henríquez, envía estos oficios para conocer realmente si existen las condiciones de seguridad para el traslado de todos los congresistas.
“Me permito solicitar muy respetuosamente se sirvan informar a esta Secretaría General si, con ocasión del traslado aprobado de la sede del Congreso de la República al departamento del Cauca, en la cual se llevará a cabo la posesión del Presidente electo de la República, doctor Abelardo De La Espriella, existen las condiciones y medidas de seguridad suficientes, idóneas y necesarias para garantizar plenamente la vida, la integridad personal y la seguridad de los honorables Senadores y Representantes a la Cámara, así como de los servidores públicos y demás funcionarios que participarían en dicha sesión”, dice un fragmento del oficio.
En el escrito se argumenta que dicha solicitud es fundamental, ya que la posesión presidencial es un acto que debe contar con todas las medidas de seguridad por la presencia de invitados nacionales e internacionales.
“Así como el deber de las autoridades del Estado de adoptar todas las medidas necesarias para preservar la seguridad de quienes concurren al ejercicio de las funciones públicas y asegurar el normal desarrollo de las actuaciones propias del Congreso de la República”, se reitera.
Para el Congreso es fundamental que las Fuerzas Militares confirmen esta información, ya que un evento de esta magnitud debe contar con una logística perfecta para no tener ningún tipo de inconveniente. Además, teniendo en cuenta que el Cauca es una zona donde hay una alta presencia de grupos criminales.
“Agradeceré que el pronunciamiento de esa Institución precise si, de acuerdo con la evaluación de riesgo realizada por las autoridades competentes, se cuenta con las capacidades operacionales, logísticas y de seguridad requeridas para garantizar el desarrollo de la sesión en condiciones plenas de seguridad, o, en caso contrario, se informen las circunstancias o factores que pudieran comprometer la realización de la misma".
Diego González asegura que la respuesta de las Fuerzas Militares será clave para que la Mesa Directiva del Congreso cuente con los elementos de juicio necesarios que permitan adoptar las decisiones correspondientes, con la certeza de que la sesión podrá desarrollarse con todas las garantías en materia de seguridad para quienes deban asistir a ella.
“Agradezco de antemano la atención prestada a la presente solicitud y la pronta respuesta, dada la proximidad de la fecha prevista para la realización de la sesión”, finaliza el escrito.