El gerente del Aeropuerto Internacional Matecaña, Luis Fernando Collazos, habló con SEMANA y entregó un nuevo reporte de la terminal aérea más importante del Eje Cafetero, que permanece cerrada desde hace 14 días, tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Pereira y destrozó la infraestructura del lugar.
“Ya el aeropuerto está listo para recibir a todas las aerolíneas que deseen llegar a Pereira”, notificó a los colombianos a través de este medio.
Y oficializó que “ya tenemos la autorización por parte de la Aeronáutica Civil para la operación aérea”.
Dijo que todas las aerolíneas que operan comercialmente en el aeropuerto Matecaña están informadas y adelantan internamente sus protocolos de organización y comunicación con sus pasajeros, muchos de ellos angustiados porque tienen sus tiquetes comprados y no han podido aterrizar ni despegar desde esta ciudad porque la terminal ha permanecido cerrada en espera de estudios técnicos que confirmen su viabilidad.
Collazos anticipó que la operación aérea iniciará exclusivamente en el primer piso.
“El segundo y el tercero permanecerán cerrados”, afirmó.
La razón: se seguirá avanzando en la readecuación del techo y alguna estructura metálica que terminó arruinada tras el fuerte movimiento telúrico. “El sótano del aeropuerto, donde están los parqueaderos, también quedará habilitado”, explicó.
En ese orden de ideas, el Matecaña está listo para recibir a los turistas, pero las aerolíneas coordinarán directamente con los pasajeros su operación.
Cabe recordar que desde el 10 de agosto, cuando se registró el terremoto, la pista de aterrizaje del Matecaña siguió recibiendo aviones. Allí aterrizó la aeronave presidencial que movilizó al presidente Abelardo De La Espriella y los ministros que llegaron al Eje Cafetero a atender la emergencia.
También aterrizaron y partieron aviones Hércules de la Fuerza Aérea Colombiana que desplazaron ayudas y rescatistas.
No obstante, la Aeronáutica Civil insistió en nuevos estudios de expertos ingenieros que certificaran que, pese al fuerte movimiento telúrico, la pista de aterrizaje estaba en buenas condiciones para resistir la operación comercial.
“La pista está en perfectas condiciones. Otra de las revisiones que se hizo fue a la torre de control, en los 45 metros de altura no tienen ninguna afectación”, explicó, en su momento, el gerente.
La peor parte la llevó el edificio de cuatro pisos, específicamente la segunda planta, donde hubo bastantes daños y por ello es el lugar en el que se está centrando la atención.
El área internacional no se vio afectada, por lo que se está estudiando la idea de que esta zona sea destinada a los vuelos nacionales, mientras que se realizan otras adecuaciones que garanticen la seguridad de los turistas.