A dos semanas de las elecciones presidenciales, el debate sobre la seguridad en el territorio nacional para que los colombianos puedan acercarse a las urnas centra la atención ciudadana. Y es que son varios los frentes desde los que se ha advertido que las condiciones podrían no estar dadas para que los colombianos puedan ejercer su derecho al voto.
La más reciente alerta se conoció en una carta enviada por el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Álvaro Hernán Prada, al Gobierno nacional sobre este asunto. La misiva estuvo dirigida al ministro del Interior, Armando Benedetti, y en esta el magistrado le advirtió sobre el deterioro del orden público y la ausencia de garantías institucionales para los comicios.
Benedetti le respondió a Prada que sus afirmaciones sobre los riesgos electorales son, a su juicio, falsas, porque sostiene que el Comité de Coordinación y Recomendación de Medidas de Protección (CORMPE) ha dado “garantías de seguridad como nunca antes en el país”. Sin embargo, esa afirmación contrasta con las revelaciones recientes sobre este asunto.
La Misión de Observación Electoral (MOE) presentó un informe a la Comisión Nacional de Seguimiento Electoral que dejó sobre la mesa un catálogo de riesgos que enfrentan los colombianos para ir a las urnas, en el que la presencia de grupos armados es una de las cuestiones que más preocupa.
En el 57 % de los municipios que cuentan con puestos de votación en zona rural hay presencia de grupos armados ilegales. En 348 de estos hay injerencia de un único grupo, mientras que en otros 207 se registran disputas entre varias estructuras al margen de la ley.
La MOE considera que 386 municipios del país presentan algún nivel de riesgo electoral, una parte importante de estos en riesgo extremo entre los que territorios de Antioquia y Cauca son los más afectados.
En su carta al ministro Benedetti, el magistrado Prada afirmó que la ausencia de garantías está poniendo en riesgo tanto a ciudadanos como a aspirantes a la Presidencia. Sin ir muy lejos, los candidatos Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia han denunciado intimidaciones directas contra su vida; incluso esta semana la campaña del abogado afirmó que su equipo de seguridad frustró un intento de atentado en medio de un encuentro con sus seguidores en Envigado, Antioquia.