El Gobierno del presidente Gustavo Petro protagoniza un nuevo escándalo mediático: este jueves, 18 de junio, el embajador de Colombia en Suecia, Guillermo Reyes, mostró “tristeza”, “rabia” y “dolor” con las recientes afirmaciones del jefe de Estado, quien habló de desprestigio a la primera dama, Verónica Alcocer, por parte de algunos funcionarios de esa embajada, durante el tiempo en el que ella permaneció en ese país.
En diálogo con W Radio, el embajador Reyes, amigo personal de Alcocer desde hace varios años, se mostró molesto con las palabras del primer mandatario.
“Cuando me mandaron la grabación del presidente, dije: ‘Yo, a diferencia de otros que callan por el temor, he tenido mucha tristeza, rabia, dolor y sentimientos cruzados porque tengo una gran gratitud con el presidente, he sido leal con él, pero sus afirmaciones me llevan a hacer respetar el nombre de todos mis funcionarios”, afirmó Reyes en la estación radical.
El embajador dijo que no niega a sus amigos. “Nos conocimos cuando yo era viceministro de Justicia de Álvaro Uribe. Él (Petro) citó a un debate o antes tuve la ocasión de conocerlo, hablar con él, y establecimos muy buena relación por los hijos nuestros, por los hijos de Verónica y el presidente y otros amigos en común. Puedo decir que por más de 20 años hemos sido amigos. Cuando pasó todo esto, me dolió un mensaje que me envió el presidente diciendo que le dolía que yo hubiera sido desleal y no hubiera estado al lado de Verónica Alcocer cuando ocurrió lo de Suecia”, narró.
Contó que en una ocasión, su esposa compartió escenario la primera dama en Estocolmo.
“Mi esposa no consume alcohol, en cambio, Verónica sí lo hacía. Y en varios casos circularon fotografías donde se veían como en fiestas. Eso le molestó a mi esposa porque se dañaba nuestra vida que siempre ha sido constatable. Después, vino Verónica a Estocolmo a estudiar, Laura Sarabia era jefa de gabinete y en el despacho del presidente, en Colombia, Verónica habló con el jefe de Estado y le informó que se iría a Estocolmo”, dijo.
En ese momento, el embajador le ofreció la hospitalidad de su familia, pero Alcocer— según narró— no aceptó. “Dijo que no, que no quería ningún acercamiento porque quería aprender a hablar inglés”, contó el diplomático.
Y añadió: “En Estocolmo sabían que ella como esposa del presidente había llegado al país, Verónica nunca llegó a la residencia oficial, alquiló un sitio donde vivir, pero la Policía Sueca sí sabía de sus movimientos. Nosotros tenemos una gran relación con la Policía Sueca y en esa intermediación yo sabía de sus movimientos. Podía estudiar en el día, pero en las tardes tenía una vida muy social”.
“Gustavo Petro dijo que tenía los nombres de las personas de la embajada que pagaron por la campaña de desprestigio contra Verónica. No necesitaba pagarse un solo peso, ella (Verónica Alcocer), sola se desprestigiaba. Yo recibía llamadas de la Cancillería Sueca, de la Policía, que me preguntaban qué pasaba con Verónica y qué estaba haciendo", afirmó el diplomático.
Reyes desmintió el desprestigio contra la primera dama. “Cuando ella estuvo en Estocolmo en esos cinco meses no nos vimos. Se aisló de nosotros. Vivió de forma independiente. En una sola ocasión llamó para encontrarse con mi esposa y después conmigo, pero la conversación fue muy breve. Ella siguió haciendo su vida”, expresó.
Y reveló que él le contó al presidente Gustavo Petro sobre las andanzas de la primera dama en Estocolmo.
“Le informe que estaba preocupado por la vida de ella en Suecia. Cuando vinieron publicaciones de ella en la prensa, el presidente se molestó mucho conmigo por no cuidar a Verónica, por no salir a impedir que esas publicaciones salieran, pero Suecia no es Colombia. Aquí la prensa es muy aislada de uno”, afirmó.
“A mi me que vengan a decir que le pagaron una campaña de desprestigio a Verónica es un absurdo. Ellos se molestaron porque cuando llegó su hija (Antonella) a Estocolmo, a visitar a su mamá, unos periodistas la fotografiaron. El presidente pensó que era una deslealtad mía. No teníamos la menor forma de enterarnos que la joven llegaba”, remató.
Y le pidió al presidente revelar el nombre de los funcionarios que, según él, desprestigiaron a Verónica Alcocer.
“A Verónica le encantan los suecos”, detalló el embajador.
El problema- añadió Reyes- “no es cuestionable que tomara trago, el problema son las cantidades que ingería, las griterías que generaba, el bullicio que hacía y la gente decía: ‘Es la esposa del presidente de Colombia’”.