El ambiente al interior de la Universidad Nacional en Bogotá está agitado.
Este martes, 5 de mayo, el presidente Gustavo Petro arribará a la sede central y su objetivo será entregar el nuevo edificio para la facultad de artes con una inversión de 70.000 millones de pesos, según informó el ministro de Educación, Daniel Rojas.
Sin embargo, más allá de la inauguración, la expectativa de la llegada de Petro es grande porque desde el interior de la institución no se descarta que agite los ánimos e impulse una constituyente universitaria que le llevaría a cumplir uno de sus objetivos: regresar a la rectoría de la universidad a Leopoldo Múnera, quien salió de su cargo tras un fallo del Consejo de Estado que consideró ilegítima su designación. No se puede olvidar que Gustavo Petro se atravesó a la elección del hoy rector Ismael Peña.
A las 8 de la mañana de este martes, desde el Viceministerio de Educación se convocó a una sesión extraordinaria no presencial que inició a las 11 de la mañana. Se discutieron varios asuntos.
La citación extraordinaria generó preocupación porque este lunes, 4 de mayo, el Consejo Superior Universitario confirmó, a través de un comunicado de prensa, que la mesa constituyente universitaria radicó oficialmente, el pasado 29 de abril a las 5:51 de la tarde ante la Secretaría General, “los documentos correspondientes a la Propuesta de reforma del Acuerdo 011 y al proyecto de Estatuto de Participación, de conformidad con lo establecido en los Acuerdos 003 del 12 de marzo de 2025, 012 del 30 de mayo y 048 de noviembre del mismo año”.
“Expresamos un sincero reconocimiento al compromiso, la dedicación y el trabajo colectivo de los integrantes de la Mesa Constituyente, quienes, con responsabilidad y disposición, aportaron a este importante proceso para la vida institucional”, añadieron.
Informaron que el Consejo Superior procederá al estudio de las propuestas recibidas, teniendo en cuenta también las diferentes inquietudes, aportes y solicitudes que han sido presentadas por la comunidad “en el marco del proceso constituyente”.
Una vez se haya realizado la revisión y ajuste por la Comisión Delegataria del Consejo Superior Universitario para el proceso constituyente, se presentará al Consejo Superior Universitario en pleno una propuesta que permita dar continuidad al proceso, incluyendo los espacios de consulta con los comités nacionales de representantes profesorales y estudiantiles, así como con el Consejo Académico, conforme a lo previsto en la normatividad vigente, se lee en el texto.
Con ese comunicado creció la tensión porque la candidata presidencial del Centro Democrático, Paloma Valencia, dijo este martes que el Gobierno Petro “quiere aprobar a las carreras la modificación de los estatutos de la Universidad Nacional”.
“Tras perder la demanda en el Consejo de Estado, ahora se inventan un cambio para que los estudiantes elijan al rector, vicerrectores y decanos. El Gobierno quiere una universidad de bolsillo para impulsar su constituyente, sacar al legítimo rector Ismael Peña y volver a poner a Leopoldo Múnera. La calidad de la educación está en jaque por los caprichos del Gobierno Petro”, dijo Valencia.
Aunque desde la Universidad Nacional algunas voces insisten en descartar o reducir el impacto del proceso constituyente, otros académicos le enviaron a SEMANA lo que sería un plan estratégico que se moverá en redes sociales donde se impulsa el tema al interior de la universidad.
“¿Qué es y cómo funciona? Es una acción coordinada en la red social X para posicionar el Proceso Constituyente Universitario (Mecun) como tendencia nacional. El objetivo es amplificar la exigencia de una democracia real, incidente y vinculante en la Universidad Nacional, blindando la autonomía frente a la injerencia de sectores externos y el manejo opaco de recursos. Durante la franja horaria, todos los participantes deben publicar contenido original, comentar, repostear y dar ‘me gusta’ utilizando los hashtags principales", se lee en el documento.
El objetivo de la campaña —se añade en la información— “es posicionar la reforma de los estatutos como una prioridad nacional para evitar que la universidad siga siendo un objeto de deseo político y para recuperar el control institucional sobre empresas paralelas como Rotorr”.
El discurso que pronuncie Gustavo Petro este martes será definitivo para desvirtuar sus supuestos intereses en la Universidad Nacional. O, al contrario, reafirmarlos.