El expresidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, quien ha sido uno de los más férreos contradictores en contra de la reforma a la salud del Gobierno del presidente Gustavo Petro, arremetió este lunes 11 de diciembre nuevamente en contra del proyecto de ley que ya fue aprobado en segundo debate en la Cámara de Representantes.
De acuerdo con el exjefe de Estado, la salud en Colombia está en “parálisis”, y advirtió que el sistema se acabará con la polémica reforma o por la falta de recursos.
“La salud (está) en parálisis. Crece la alarma por el límite de recursos que lleva a EPSs y hospitales a disminuir servicios y a pararlos”, señaló Uribe Vélez, quien a renglón seguido expuso que “buenas EPSs no encuentran medicamentos que necesitan pacientes de cáncer”, así mismo “clínicas de fracturas al borde del cierre porque Adres no tramita las cuentas y no les pagan la diferencia entre el valor del accidente y la menor cobertura del Soat”.
En consecuencia, el expresidente Uribe fue tajante: “el sistema la acaban con la ley o lo ahogan por falta de recursos”.
En relación con el Soat, que fue mencionado por el expresidente Uribe, es de mencionar que el Gobierno del presidente Petro alista un decreto para extender el beneficio del descuento en la adquisición del seguro el cual tiene la función de salvaguardar a peatones, pasajeros y conductores en caso de estar involucrados en algún accidente de tránsito.
“A partir del 1 de enero de 2024, para las categorías antes mencionadas, el valor a pagar equivaldrá aproximadamente al cincuenta (50 %) por ciento del precio final vigente al catorce (14) de diciembre de 2022, ajustado anualmente por la variación anual de la UVT correspondiente al respectivo año”, se lee en borrador del decreto.
En el caso de los buses y busetas de servicio público urbano, el descuento es de gran ayuda, pues de pagar $ 1′093.100, los propietarios pasarán a desembolsar solo $545.300.
Hace unos días, la Contraloría General señaló que el descuento implementado en las tarifas del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (Soat) el año pasado, no resolvió los problemas de siniestralidad ni de evasión y fraude, sino que exacerbó la crisis financiera.
El organismo de control indica que la reducción del 50 % en el valor del Soat para varios tipos de vehículos tuvo efectos negativos y no logró aumentar la cantidad de asegurados ni reducir la evasión.
La Contraloría advierte que la aplicación de tarifas diferenciales tuvo el potencial de impactar negativamente los recursos destinados para la atención de víctimas de siniestros viales.
Además, la medida no logró promover la adquisición del Soat ni reducir la evasión. Esto ha llevado a una disminución en las contribuciones y transferencias de ley para la Agencia Nacional de Seguridad Vial y los recursos administrados por la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres) del Fondo de Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (Fonsat).
Así funcionaría el nuevo sistema de salud en Colombia si finalmente el Senado y la Corte Constitucional avalan la polémica reforma de Petro
La reforma a la salud aprobada por la Cámara de Representantes cambia por completo los pilares que han regido en el sistema de salud vigente en Colombia desde el fin del Seguro Social. El proyecto de ley está pendiente de dos debates en el Senado y de un sinnúmero de demandas ante la Corte Constitucional, pero desde ya tiene a los colombianos calculando qué maromas tendrán que hacer para ir al médico ante lo que parece ser su inminente aprobación.
El texto que avaló la Cámara con aplastantes mayorías, que aprobaron cada uno de sus artículos con un promedio de 90 votos a favor, elimina del sistema a las entidades prestadoras del servicio de salud (EPS) porque acaba con su rol de aseguradoras.
Al quitarles la responsabilidad del aseguramiento en salud se terminan esas entidades para dar paso a la creación de las Gestoras de Salud y Vida. Y ese no es el único paso para ponerle punto final al formato de aseguramiento, pues también se arrancó de raíz la Unidad de Pago por Capitación (la UPC) que aportaba el Estado por cada paciente para facultar giros directos a la Adres, que terminó siendo un actor público superpoderoso del sistema porque administra todos los dineros.
Con el cambio de las EPS a Gestoras de Salud y Vida también se les modifican sus funciones: las tareas que hacían quedarán en manos de entidades gubernamentales, diluyendo las responsabilidades de atender a los pacientes en varios actores.
No se sabe de qué plata van a poder subsistir las ahora Gestoras, pues solo les va a pagar una remuneración equivalente al 5 por ciento de carácter fijo y el 3 por ciento más variable, por lo que los críticos del texto temen que las EPS no quieran convertirse en Gestoras de Salud y Vida: el modelo podría ser insostenible para ellas.
La reforma a la salud crea Centros de Atención Primaria en Salud, lugares que deberán estar cercanos a las casas para que los usuarios tengan un lugar de atención de fácil acceso. Los pacientes deberán asistir a esos lugares esperando que los remitan a instituciones de segunda y tercera complejidad en los casos que sean más graves.
Las funciones de la Adres también fueron ajustadas y se modificó el esquema de compras. Justo en ese punto de la Adres el documento quedó con todo un orangután porque el 85 por ciento de las facturas que esta pague no tendrán auditoría. En plata blanca: se estarán moviendo los recursos del Estado sin quién revise qué se hace con ellos.