Las cifras financieras de las EPS vuelven a encender las alarmas sobre la situación del sistema de salud.

A junio de 2026, las 23 entidades con información reportada acumulaban $21,65 billones en activos frente a $40,35 billones en pasivos, dejando un déficit patrimonial de $18,7 billones.

El informe advierte que las obligaciones de las EPS siguen creciendo mientras aumentan las pérdidas y el déficit patrimonial. Foto: Francisco Calderón / El País

El desequilibrio financiero de las EPS sigue creciendo

El panorama fue revelado por el Centro de Pensamiento Así Vamos en Salud.

La entidad analizó la información financiera reportada por las EPS ante la Superintendencia Nacional de Salud durante el primer semestre de los años 2022 a 2026.

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Factores clave en el análisis

De acuerdo con el informe, los pasivos de las entidades analizadas superan en aproximadamente el 86 % el valor de sus activos.

  • Diferencia en el ritmo de crecimiento

El comportamiento también muestra una diferencia importante en el ritmo de crecimiento: mientras los activos aumentaron el 20 % frente a junio de 2025, las obligaciones crecieron el 36 %.

El resultado es un deterioro patrimonial cada vez mayor. El déficit pasó de $11,5 billones en junio de 2025 a $18,7 billones en junio de 2026, un incremento cercano al 63 % en un año.

De las 23 EPS incluidas en el análisis, 15 presentan patrimonio negativo y solamente ocho registran resultados positivos.

Entre las entidades con patrimonio negativo se encuentra Coosalud, entidad que registra la mayor pérdida, cerca de los 4.2 billones de pesos.

En la lista le siguen Famisanar, con $3,1 billones; Sanitas, con $3,05 billones; Emssanar, con $2,1 billones, y Savia Salud, con $1,6 billones. Estas cinco EPS concentran el 72 % del total de las entidades con patrimonio negativo.

El Centro de Pensamiento Así Vamos en Salud alertó sobre el deterioro financiero de las EPS y el crecimiento de sus obligaciones durante el primer semestre de 2026. Foto: El Centro de Pensamiento Así Vamos en Salud
  • Las cuentas por pagar casi se duplicaron en cuatro años

Otro de los puntos que destaca el análisis es el crecimiento de las cuentas por pagar.

En junio de 2022, este rubro se ubicaba en $10,97 billones. Cuatro años después, llegó a $19 billones, prácticamente el doble.

Solo entre junio de 2025 y junio de 2026, las cuentas por pagar aumentaron cerca del 39 %.

Actualmente, representan el 47 % de los pasivos reportados por las EPS. A esto se suman las provisiones, que alcanzan $20,4 billones y equivalen al 51 % de las obligaciones.

Así Vamos en Salud considera necesario profundizar en la composición de esas obligaciones y determinar a quiénes se adeudan los $19 billones registrados como cuentas por pagar.

Las EPS enfrentan un creciente deterioro financiero, con pasivos que superan ampliamente el valor de sus activos. Foto: Composición Semana/Centro de Pensamiento Así Vamos en Salud,/SIRAPOL S.
  • Activos pendientes de recuperación

El problema financiero también aparece por el lado de los activos. Las cuentas por cobrar de las EPS alcanzaron $10,81 billones y representan cerca de la mitad de los activos registrados.

Antes de descontar $2,3 billones reconocidos como deterioro, el valor de estas cuentas llega a $13,17 billones.

De esa suma, aproximadamente $7,9 billones corresponden a deudores del sistema de salud y $4,9 billones a anticipos.

Esto significa que una parte importante de los recursos contabilizados como activos depende de que efectivamente puedan ser recuperados.

El deterioro también se refleja en los resultados de operación. Según el informe, las EPS registraron pérdidas operacionales durante todos los periodos analizados.

La pérdida pasó de $1,27 billones en 2022 a $3,10 billones en 2026, por lo que actualmente es 2,4 veces mayor que hace cuatro años.

  • Los costos asociados a la atención en salud

El resultado final del ejercicio también se mantuvo en terreno negativo y llegó a pérdidas por $1,68 billones durante el primer semestre de 2026.

Uno de los indicadores que ayuda a explicar este comportamiento es la siniestralidad global, que se ubicó en el 104 %.

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Esto significa que los costos asociados a la atención en salud continúan superando los ingresos operacionales de las entidades.

En el caso de las EPS intervenidas, el indicador es todavía mayor y llega al 111 %, de acuerdo con el análisis.

La preocupación no se limita a los balances de las EPS.

El crecimiento de las cuentas por pagar puede tener efectos sobre los prestadores y proveedores, mientras que el hecho de que los costos de atención continúen por encima de los ingresos mantiene la presión sobre la sostenibilidad financiera del sistema.