Desde el 5 de mayo de 2026, la Clínica Medical dejará de prestar servicios en varias sedes de Bogotá y cerrará áreas de alta complejidad en Kennedy, en medio de dificultades financieras derivadas de deudas de aseguradoras.
Sedes afectadas y cierre de UCI
La Clínica Medical anunció la suspensión parcial de servicios y el cierre de varias unidades asistenciales en Bogotá.
Esto como consecuencia de dificultades financieras asociadas al flujo de recursos del sistema de salud.
La decisión, comunicada internamente el 4 de mayo de 2026, refleja una situación que ha sido advertida por autoridades sanitarias en Colombia.
En especial por los problemas de cartera que enfrentan las instituciones prestadoras frente a las aseguradoras.
De acuerdo con el comunicado oficial, la institución explicó que las medidas responden a “dificultades en el flujo de recursos y a la cartera pendiente por parte de los aseguradores”, una situación que ha sido documentada por entidades como el Ministerio de Salud y Protección Social y la Superintendencia Nacional de Salud.
Ya se había advertido en reiteradas ocasiones sobre los retrasos en pagos a clínicas y hospitales, así como el impacto que esto tiene en la continuidad de los servicios.
El documento precisa que, a partir del 5 de mayo de 2026, se suspenderá la prestación de servicios en varias sedes de la red.
Específicamente en Santa Juliana, Norte, Américas y Toberín, lo que implica una reducción significativa en la capacidad de atención en distintos puntos de la ciudad.
Estas sedes hacen parte de la red de atención ambulatoria y hospitalaria de la institución, por lo que su cierre temporal impacta directamente a usuarios de diferentes zonas de Bogotá.
Además, en la sede Kennedy se realizará el cierre de servicios de alta complejidad como la Unidad de Cuidado Intensivo Adulto, la Unidad de Cuidado Intermedio Adulto, hemodinamia y diálisis.
Estas son áreas fundamentales para la atención de pacientes en estado crítico o con enfermedades crónicas que requieren tratamiento continuo.
Problemas de cartera afectan el sistema de salud colombiano
Informes oficiales de la Superintendencia Nacional de Salud han señalado que el retraso en los giros por parte de algunas entidades promotoras de salud (EPS), afecta la liquidez de las instituciones prestadoras (IPS).
Este hecho compromete la operación diaria, el pago de nómina y la adquisición de insumos médicos.
En ese contexto, el cierre o suspensión de servicios suele ser una medida extrema adoptada para evitar un colapso financiero mayor.
La Clínica Medical indicó que se realizará un análisis individual de las condiciones laborales y que las decisiones se adoptarán conforme a la normatividad vigente.
Estas acciones están alineadas con las obligaciones establecidas por el Ministerio del Trabajo en materia de protección de los trabajadores en procesos de reorganización o cierre parcial de operaciones.
Las autoridades del sector salud han insistido en que la sostenibilidad financiera del sistema sigue siendo uno de los principales retos.
El Ministerio de Salud y Protección Social reconocen que las deudas entre EPS e IPS generan fuertes tensiones en el sistema, mientras la Superintendencia Nacional de Salud aplica medidas para controlarlas, aunque sin efectos inmediatos.