Colombia registró más de 114.000 casos nuevos de cáncer en 2022 y las proyecciones indican que esta cifra podría aumentar cerca del 60 % para 2040 y hasta un 92,8 % para 2050.
Ante este panorama, el Ministerio de Salud y Protección Social y el Instituto Nacional de Cancerología presentaron el Plan Decenal para el Control del Cáncer 2026-2035.
Adoptada mediante la Resolución 1233 de 2026, la política establece nueve líneas estratégicas y un componente especial para el cáncer infantil. Su objetivo es fortalecer la prevención, mejorar la supervivencia y garantizar una atención integral y oportuna en el territorio nacional.
Uno de los ejes del plan es la prevención, debido a que aproximadamente el 40 % de los casos de cáncer están asociados a factores de riesgo modificables. Por eso, contempla acciones:
- Fortalecer la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) y la hepatitis B.
- Reducir el consumo de tabaco y alcohol.
- Promover hábitos saludables.
- Controlar factores ambientales.
“El plan propone fortalecer los programas de tamización para cáncer de mama, cuello uterino y colorrectal, ampliar la detección oportuna de otros tipos de cáncer y fortalecer las redes de servicios oncológicos. Con estas acciones buscamos que más personas reciban un diagnóstico a tiempo, accedan a tratamientos oportunos y tengan mayores posibilidades de supervivencia”, señaló la ministra de Salud, Ana María Vesga.
Entre las metas para 2035 está reducir a 30 días o menos el tiempo promedio entre la sospecha médica y la confirmación del cáncer de próstata, que en 2024 fue de 76,3 días. También se busca que el tratamiento para el cáncer de colon y recto comience en un promedio de 30 días o menos después del diagnóstico.
En cuanto a la detección del cáncer colorrectal, el país espera aumentar la cobertura de las pruebas entre las personas de 50 a 75 años del 23 % registrado en 2025 al 80 % en 2035.
El plan también busca disminuir las desigualdades territoriales, garantizar la continuidad de los tratamientos y mejorar la atención de niños y adolescentes. Además, incluye medidas para impulsar la investigación científica y el uso de herramientas como la inteligencia artificial.
La implementación será evaluada en 2028, 2030 y 2035 para medir los avances y ajustar las acciones.