Los hospitales públicos bajo medidas de la Superintendencia Nacional de Salud reportaron progresos en la reactivación de servicios, mejoras administrativas y fortalecimiento del talento humano, aunque el proceso aún enfrenta desafíos.
Balance revela mejoras en centros bajo control sanitario
Los hospitales públicos que se encuentran bajo medidas de control de la Superintendencia Nacional de Salud avanzan en su proceso de recuperación, con resultados que apuntan a estabilizar la atención, recuperar su capacidad operativa, ordenar las finanzas y fortalecer la gestión administrativa.
En un balance presentado en Bogotá el 30 de abril de 2026, los representantes legales de 12 instituciones, 11 bajo intervención administrativa y una en vigilancia especial, expusieron ante la entidad los avances alcanzados y los principales retos que aún enfrentan.
Durante la jornada, se destacaron acciones orientadas a corregir fallas estructurales, optimizar la operación y mejorar la prestación de los servicios de salud.
Los reportes dan cuenta de progresos como la reactivación de servicios, el fortalecimiento del talento humano y mejoras en la gestión administrativa.
También se han ejecutado inversiones en infraestructura y dotación, con el objetivo de ampliar la capacidad de atención y reducir los tiempos de respuesta a los usuarios.
En cumplimiento de sus funciones de inspección, vigilancia y control, la Supersalud mantiene un seguimiento permanente a estas medidas para garantizar la continuidad de los servicios, especialmente en regiones apartadas.
Avances clave en la recuperación de hospitales bajo intervención en Colombia
Algunos casos evidencian resultados concretos. El Hospital San José de Maicao, en La Guajira, reporta desde 2024 cero muertes maternas y una reducción del 49 % en la mortalidad neonatal.
Esto se ha logrado con el apoyo de estrategias de autocuidado con enfoque étnico y en el trabajo de equipos básicos de salud.
Además, la institución ha ampliado su capacidad con nuevos servicios como unidad renal y cuidados intermedios neonatales.
En el Hospital de Nazareth, la apertura y reapertura de servicios esenciales, junto con el avance de más del 97 % en su nueva infraestructura, han permitido mejorar el acceso a la atención.
Por su parte, la ESE Universitaria del Atlántico ha fortalecido sus indicadores financieros y ampliado la oferta de servicios especializados, incluyendo más camas hospitalarias en Soledad.
Otros centros también reportan avances. La Unidad de Salud de Ibagué adelanta la recuperación de puestos de salud en abandono y la caracterización de miles de personas.
El Hospital San Rafael de Leticia ha ampliado su portafolio con servicios diagnósticos, especialidades médicas y jornadas extramurales en distintas áreas.
En paralelo, la ESE Regional del Magdalena Medio ha fortalecido la atención con equipos especializados.
El Hospital Luis Ablanque de la Plata ha llevado servicios de mediana y alta complejidad a comunidades del Pacífico mediante el buque hospital Benkos Biohó, que ya supera las 1.800 atenciones.
También se reportan avances en el Hospital Regional Alfonso Jaramillo Salazar, en el Líbano (Tolima), con mejoras en la cobertura y en la formalización laboral, así como en el Hospital La Misericordia de Calarcá, que reactivó sedes y servicios quirúrgicos.
En Valledupar, el Hospital Rosario Pumarejo de López ha mejorado sus indicadores asistenciales, mientras que el Centro de Salud Giovanni Cristini, bajo vigilancia especial, ha consolidado su capacidad operativa.
Durante la rendición de cuentas se subrayó, además, el esfuerzo por garantizar el pago oportuno al talento humano, un factor clave para la estabilidad laboral y la continuidad de los servicios.
A esto se suman los aportes del plan padrino liderado por el Hospital Universitario del Caribe, enfocados en la optimización financiera y el fortalecimiento de la calidad en la atención.
Finalmente, la Supersalud reiteró que no existe ningún proceso en curso para liquidar hospitales públicos.
Por el contrario, las medidas implementadas buscan evitar cierres, fortalecer su funcionamiento y asegurar que la población continúe recibiendo atención en salud.