Este lunes, 4 de mayo, la administración de la Liga Contra el Cáncer seccional Bogotá confirmó el cese temporal de sus operaciones debido a una crisis financiera institucional.
A través de un comunicado oficial, la entidad explicó que la interrupción de sus actividades se debe a la falta de pagos oportunos por los servicios de salud prestados, lo que ha comprometido su capacidad operativa.
“Nos permitimos informar que la IPS atraviesa una situación financiera compleja. Esta coyuntura ha generado limitaciones que afectan la sostenibilidad de nuestras actividades”, detalla el comunicado.
Posteriormente, especifica el documento firmado por el gerente general, Hernán Fernández Ankudowicz, que están “en la obligación de suspender temporalmente la prestación de nuestros servicios con el fin de proteger la estabilidad de la institución y garantizar la calidad de la atención en el futuro”.
La administración espera retomar labores en un plazo de dos meses, sujeto a la regularización de las deudas pendientes.
En un segundo comunicado, emitido este mismo 4 de mayo, la Liga recalcó que el cierre será únicamente en su sede en la capital del país, por lo cual será una medida local que únicamente afecte a los pacientes de la sede Bogotá.
Centros oncológicos con problemas financieros
En contraste con el cierre de la Liga, el Instituto Nacional de Cancerología (INC) y la Nueva EPS alcanzaron un acuerdo para garantizar la atención de sus afiliados.
Tras una reunión entre la directora del Instituto, la doctora Carolina Wiesner, y el agente interventor de la Nueva EPS, Jorge Iván Ospina, se estableció un cronograma de pagos para mitigar la cartera morosa.
El acuerdo estipula que el Instituto recibirá 52.000 millones de pesos durante los próximos tres meses, mientras que el saldo restante será evaluado en mesas de trabajo para revisar las facturas en disputa.
Al respecto también se pronunció el Ministerio de Salud, señalando que “el Gobierno del presidente Gustavo Petro ha girado más de $416.928 millones al Instituto Nacional de Cancerología (INC) entre 2022 y 2026, con el propósito de garantizar su funcionamiento, fortalecer la investigación en cáncer y modernizar su dotación tecnológica”.
Asimismo, se anunció que el próximo viernes 15 de mayo se firmará un contrato que incluye el suministro de medicamentos ambulatorios dentro de las instalaciones del INC. Esta medida busca evitar que los pacientes deban realizar trámites adicionales para obtener sus fórmulas médicas.
Panorama de la atención y la investigación
La doctora Wiesner resaltó que la Nueva EPS mantendrá su apoyo a los proyectos de investigación científica. El objetivo es generar conocimiento que permita fortalecer la prevención y la detección temprana de enfermedades oncológicas en el país.
Por su parte, Jorge Iván Ospina enfatizó que la prioridad del acuerdo es proteger la dignidad de las personas afectadas, asegurando un diagnóstico oportuno y un tratamiento integral.
Sin embargo, la situación general del sistema sigue bajo vigilancia. El Instituto Nacional de Cancerología reportó previamente una cartera pendiente de pago que, con corte al 31 de marzo de 2026, superaba los 146.000 millones de pesos.
Aunque el interventor de la Nueva EPS descartó cualquier intención de afectar la operación del centro oncológico, el sector salud en Colombia permanece atento a la evolución de estos pagos para evitar nuevos cierres de instituciones especializadas.