“Yo nunca había escuchado del virus sincitial respiratorio”, así recuerda la periodista ecuatoriana Estefany Paz el momento en que esa enfermedad golpeó su vida y la de su bebé recién nacido, quien, tras un simple cuadro de gripa con tos, terminó internado en la Unidad de Cuidados Neonatale
A los 21 días de que su hijo llegara al mundo, presentó síntomas que a simple vista parecían tratables, pero luego todo se complicó cuando el niño comenzó a presentar dificultades para respirar. “Esto ocurrió porque recuerdo que una niña de 3 años vino a la casa y había estado como resfriada; nunca se acercó a mi hijo, pero estuvo en el mismo ambiente y tal vez ella en algún momento torció o estornudó y ahí se quedó el virus”, contó Paz a SEMANA.
El virus sincitial respiratorio está entre las principales causas de hospitalización infantil por infecciones respiratorias, al tiempo que representa el mayor riesgo al concentrarse en los bebés menores de seis meses. Paz dijo que siempre supo de la influenza y fue vacunada durante el embarazo de esta enfermedad, pero aseguró que 8 años atrás nadie le había hablado del VRS y de la importancia de vacunarse.
“Vayan despidiéndose”
“Mi bebé empezó, tras ese encuentro con la niña, a toser y, para eso, mi otro hijo, quien tenía un año y medio, también inició con un resfriado, pero el menor tuvo mucha tos y a ponerse morado, empezó a faltarle el aire. El pediatra nos dijo que lo lleváramos a un hospital y cuando le hicieron las pruebas nos dijeron que tenía el virus”, comentó.
Una noticia que no fue fácil de comprender en su momento y lo que vendría sería más angustiante para ella y su bebé. “Como no sabía bien qué era, empecé a investigar, y lo que más me llamó la atención fue cuando nos dijeron que 9 de cada 10 niños fallecen por el VRS”, dijo.
“Los médicos nos decían: ‘Vayan despidiéndose de su hijo’, porque los niños de 28 días de nacidos ingresan a los niños de UCI y no logran salir”, relató la periodista, quien también afirmó que su hijo estuvo todo el tiempo en la Unidad de Cuidados Neonatales porque no cumplía aún el primer mes.
Ahí empezó toda una odisea para Paz y su familia: “Le pinchaban todos los días, le medían cómo estaba la oxigenación en la sangre. No le pude dar de lactar y lo alimentaban con una sonda; lo pusieron en una incubadora y lo aislaron. Yo podía verlo cada dos horas; pasaba todo el día en el hospital”.
El niño duró alrededor de tres semanas en UCI, luego pasó a Cuidados Intermedios y posteriormente a zona de recuperación, tras la dura batalla que enfrentó ante el virus. “Él salió con oxígeno para la casa y pude volver a lactar”. Hoy, el menor, tras superar la enfermedad, no quedó con ninguna secuela.
Una cadena de inmunización: madres y bebés protegidos
El caso de Estefany Paz muestra la importancia que hoy los expertos dan al aumento de infecciones por el VRS al seguir generando una alta carga de enfermedad en la región. El especialista en enfermedades infecciosas pediátricas, Renato Kfouri, en entrevista con SEMANA, habló sobre la importancia de que las madres embarazadas y los niños estén vacunados contra este letal virus.
“Nosotros recientemente hemos incorporado la vacuna contra el virus sincitial respiratorio en América Latina para ser suministrada a la embarazada con intención exclusiva de protección al niño. La transferencia de anticuerpos de la madre al bebé muestra una alta eficacia en la prevención de la enfermedad”, explicó el también vicepresidente de la Sociedad Brasileña de Inmunizaciónes.
Y es que a nivel mundial, el VRS está asociado con 2,2 millones de hospitalizaciones, con 66.300 muertes anuales en menores de cinco años, lo que resalta su impacto en la salud pública. Kfouri señaló que en Brasil se han llegado a registrar entre 300 y 350 muertes por el virus.
“Es un número muy grande para nuestro país y hay una subestimación del número de casos por muertes y hospitalización por el VSR… La experiencia de otros países mostró que la introducción de la vacuna, como en Argentina y Reino Unido, reduce notablemente la enfermedad”, indicó.
En el caso de Colombia, el Ministerio de Salud y Protección Social reportó un avance superior a lo previsto en la vacunación materna contra el VSR, con 53.647 dosis aplicadas finalizando el mes de enero desde su inclusión en el esquema nacional en 2025.
El VSR no es el único enemigo silencioso
Así como el virus sincitial respiratorio genera atención en la región ante los casos en menores de edad, una de las bacterias más peligrosas para la infancia es el neumococo, que puede producir enfermedades invasoras graves, como meningitis, septicemia y neumonía.
La OMS estima que más de 300.000 niños menores de 5 años fallecen cada año por infección neumocócica en todo el mundo, y quienes logran superar alguna de esas enfermedades quedan con secuelas de por vida.
Frente a la situación que viven los niños, la doctora Rosana Ritchmann, jefa de Enfermedades Infecciosas del Grupo Santa Joana, advirtió sobre la seriedad de estas infecciones y la importancia de mejorar las estrategias de vacunación y prevención en América Latina. Esto no solo debe dirigirse a los niños, sino también a los adultos mayores, quienes son más vulnerables al VSR o neumococo.
“Es algo que en América Latina genera gran preocupación porque sabemos del impacto del neumococo en los dos extremos de edad: los niños, donde tenemos vacunas y necesitamos más cobertura, y para las personas mayores de 60 años, y que en la región tenemos un gran número que no están vacunadas”, señaló.
La experta indicó que hoy los casos en aumento se deben principalmente a que se conjuga la situación de contacto entre menores de edad y adultos mayores, pues los lactantes y los niños pequeños son el principal reservorio de este organismo, en quienes la prevalencia puntual de la colonización nasofaríngea puede transmitirse a los abuelos.
“Es la principal forma de transmisión porque está relacionada con la relación del niño con su abuelo. Entonces la vacuna conjugada, que es una dosis, tiene una gran ventaja de remoción del estado de portador nasofaringe y con esto se protege al niño y de forma indirecta al adulto mayor”, explicó al tiempo que indicó la necesidad de una cobertura total en el esquema de inmunización en la región.
Ritchmann y Koufi están de acuerdo en que fortalecer la vacunación infantil será fundamental para prevenir que enfermedades que siguen causando muertes, y aclaran que estas no causan autismo ni otros efectos, frente a la ola de desinformación que está impactando a la región