El terremoto terminó, pero para algunas personas la sensación de movimiento continúa.
El piso parece balancearse, el cuerpo se siente inestable o aparece la impresión de que todavía está temblando.
Aunque puede resultar desconcertante, esta experiencia tiene una explicación científica y ha sido estudiada después de grandes terremotos.
No es su imaginación: el fenómeno tiene nombre científico
El síndrome de mareo pos-sismo describe la sensación de movimiento, balanceo o inestabilidad que puede permanecer después de experimentar un terremoto.
Una investigación publicada en 2021 en la revista científica PLOS ONE analizó los efectos de los terremotos de Kumamoto, Japón, ocurridos en 2016.
De los 4.231 participantes elegibles, 3.656 fueron incluidos en el análisis principal y 1.543 reportaron mareo pos-sismo, equivalente al 42,2 %.
Los investigadores encontraron que algunos factores estaban asociados con una mayor probabilidad de presentar este tipo de mareo.
Entre ellos estuvieron haber permanecido en un tercer piso o más alto durante el terremoto, experimentar zumbido o sensación de taponamiento en los oídos, tener antecedentes de mareo por movimiento y presentar ansiedad.
El estudio plantea que el fenómeno puede estar relacionado con la forma en que el organismo procesa las señales procedentes del sistema vestibular del oído interno.
Este órgano es el encargado de contribuir al equilibrio, junto con la información visual, corporal y la respuesta del sistema nervioso.
Cinco formas de recuperar la sensación de calma
Según la Universidad de San Buenaventura, una de las primeras medidas puede ser buscar referencias físicas estables.
Sentarse, apoyar los dos pies en el suelo y fijar la mirada en un punto inmóvil puede ayudar a concentrar la atención en el entorno presente.
También puede resultar útil realizar respiraciones lentas. Una opción sencilla es inhalar durante cuatro segundos y exhalar durante seis, repitiendo el ejercicio durante unos minutos.
La respiración controlada puede ayudar a reducir la activación física asociada con el estrés.
Otro punto importante es limitar la exposición permanente a imágenes de la emergencia.
Después de consultar la información oficial sobre el estado de la situación y las recomendaciones de las autoridades, conviene evitar pasar largos periodos viendo videos de derrumbes, daños o víctimas, ya que ese contenido puede aumentar la angustia.
Con los niños, lo recomendable es explicar lo ocurrido de manera sencilla y apropiada para su edad, sin negar lo que experimentaron.
También es importante mantener, en la medida de lo posible, sus rutinas habituales de alimentación y sueño.
La preparación también puede ayudar. Definir un punto de encuentro familiar, mantener despejadas las rutas de salida y tener listo un kit de emergencia con elementos básicos permite contar con un plan concreto frente a eventuales réplicas.
En Colombia, para conocer información oficial sobre la actividad sísmica y las recomendaciones ante una emergencia, se deben consultar las comunicaciones del Servicio Geológico Colombiano (SGC) y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).