El Hospital Regional Alfonso Jaramillo Salazar, ubicado en El Líbano, Tolima, dejará de estar bajo intervención forzosa administrativa después de tres años de control por parte de la Superintendencia Nacional de Salud.

La decisión, anunciada el 23 de octubre de 2026, devuelve la administración de la institución a la Gobernación del Tolima, aunque establece una nueva etapa de vigilancia especial durante 12 meses.

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¿Por qué se levantó la intervención?

De acuerdo con la información de la SuperSalud, la decisión se fundamenta en los avances obtenidos durante el periodo de intervención.

Entre los principales resultados se encuentra el saneamiento financiero de la institución, así como el mantenimiento del equilibrio en su operación corriente.

Estos aspectos son relevantes para la estabilidad del hospital, pues permiten evaluar su capacidad para sostener el funcionamiento habitual y atender sus responsabilidades operativas.

Otro de los puntos que respaldaron la decisión es que el hospital mantiene sus servicios habilitados y en funcionamiento.

A esto se suma la finalización de las adecuaciones de los centros de atención de San Jorge y El Mirador, intervenciones orientadas a fortalecer la infraestructura de la institución.

La combinación de estos resultados llevó a la Superintendencia a retirar la medida de intervención forzosa administrativa y permitir que la Gobernación del Tolima retome el manejo de la entidad.

Tres años bajo intervención

La intervención comenzó el 25 de octubre de 2023. En ese momento, la SuperSalud identificó diferentes situaciones que representaban riesgos para la institución y para la prestación de los servicios de salud.

Entre los problemas señalados estaban las dificultades administrativas, presupuestales y de contratación, además de inconsistencias en los reportes financieros.

Se identificaron riesgos relacionados con la atención en salud, uno de los aspectos centrales que debía atender la medida de control.

Durante los tres años siguientes, el hospital estuvo sujeto a esa medida.

Ahora, con el levantamiento de la intervención, comienza una nueva etapa en la que la administración departamental deberá asumir la responsabilidad de conservar los resultados obtenidos y dar continuidad al fortalecimiento institucional.

La decisión de la SuperSalud representa un cambio en el manejo administrativo del centro hospitalario.

Esto no elimina la obligación de corregir los riesgos que puedan persistir ni de garantizar una gestión adecuada de los recursos públicos.

Supersalud levanta intervención al Hospital de El Líbano Foto: Supersalud

¿Qué significa la vigilancia especial por un año?

Aunque la intervención forzosa administrativa llega a su fin, el Hospital Regional Alfonso Jaramillo Salazar continuará bajo seguimiento de la Superintendencia Nacional de Salud durante los próximos 12 meses.

La vigilancia especial permitirá evaluar el desempeño de la institución en tres áreas principales: la administrativa, la financiera y la asistencial.

El propósito será verificar que los avances registrados durante la intervención sean sostenibles y no se limiten a resultados temporales.

La Gobernación del Tolima tendrá la responsabilidad de dar continuidad a los avances alcanzados y evitar que las dificultades identificadas en 2023 vuelvan a comprometer la estabilidad del hospital.

Uno de los principales retos será preservar el saneamiento financiero y el equilibrio de la operación corriente.

Será necesario continuar con el proceso de fortalecimiento institucional y ejecutar los proyectos estratégicos que permanecen en curso.

La SuperSalud señaló que el hospital debe garantizar la sostenibilidad de las acciones implementadas y trabajar en la mitigación de los riesgos identificados.

El seguimiento durante un año permitirá evaluar si la institución logra mantener esas condiciones bajo la administración departamental.

Según la información entregada por la Supersalud, el hospital mantiene sus servicios habilitados y en funcionamiento, por lo que el levantamiento de la intervención corresponde a un cambio en el manejo administrativo de la institución.

El organismo de control establece que el hospital debe continuar fortaleciendo la prestación de los servicios y garantizar que los avances alcanzados se mantengan.