El alcalde Cali, Alejandro Eder, habló con El Debate, de SEMANA. En el marco de la entrevista, el mandatario de los caleños fue consultado por su opinión respecto a la gestión de Ana Lucía Pineda, primera dama de Colombia, luego del terremoto del 10 de agosto en el territorio nacional.
“Alcalde, ¿cómo ha visto usted el trabajo de la primera dama, Ana Lucía Pineda, justamente en esta atención a las víctimas del terremoto?“, se le consultó.
“Lo he visto excepcional. Lo que veo es que la primera dama es una mujer que siente en el corazón esta vocación, por así decirlo, para ayudar a las personas que lo necesitan”, dijo.
“Además, ha hecho un gran equipo con mi esposa, con Taliana (Vargas), justamente para atender las víctimas en Cali y en nuestra región. Entonces, pues muy agradecido con la primera dama, también”, señaló Eder.
La entrevista completa con Alejandro Eder, alcalde de Cali:
“Los opositores del Gobierno de mi esposo, la izquierda, me han querido utilizar de instrumento para atacarlo a él. Colombia entera sabe que nos hemos movilizado en todos los territorios damnificados. Llegamos a muchos municipios lejanos, estuvimos presentes, movilizamos kits escolares, mercados, kits para la noche, carpas. Hemos estado acompañando de cerca, dándoles una mano, un abrazo a todos los damnificados por el terremoto. Nuestro trabajo no para”, dijo Pineda, en entrevista con SEMANA.
“Son muchas más las personas que me agradecen. Con lágrimas en los ojos, me dicen: “Primera dama, gracias por haber estado aquí”. Y yo me siento orgullosa por todo lo que hemos logrado. Detrás están la oposición y los simpatizantes del Gobierno anterior que han querido ensuciar mi nombre, pero ninguna mentira va a poder opacar el trabajo que mi esposo y yo hemos venido haciendo de manera correcta por los colombianos. Aquí no se trata de un beneficio propio; se trata de trabajar a favor de la comunidad y de quienes están pasando hoy por un momento difícil", agregó.
“Quieren decir que soy igual, y no vine a este Gobierno a quedarme con lo que no me pertenece. Primero, eso es un delito. Segundo, no lo necesito, vine con el compromiso de trabajar de la mano de mi esposo por los colombianos. Ese es mi compromiso; no soy corrupta, nunca lo he sido, he sido una mujer trabajadora, he aprendido a trabajar de la mano de mi esposo. Desde el primer día, cuando empecé hace más de 18 años con él, me dio la oportunidad de trabajar en su firma de abogados y desde ahí empezamos juntos a construir como familia lo que hoy es nuestro patrimonio y con lo que vivimos. He viajado, he hecho muchas actividades con dinero propio, de mi bolsillo, porque sé trabajar, sé cómo se consigue el dinero de manera correcta y ese es el dinero que utilizo. Como primera dama ni siquiera tengo sueldo”, recordó entonces Pineda.
“No tengo sueldo. Le han enviado muchos derechos de petición al Dapre preguntando si he pedido viáticos, si he pedido recursos del Gobierno para mis actividades, para los viajes que he realizado a favor de Colombia. Ni siquiera lo he hecho porque no necesito hacerlo y no lo voy a hacer durante el gobierno”, insistió.
“Están las cuentas claras. Quiero decirles a los colombianos que los dineros están ahí, no los tocamos por iniciativa propia y por decisión de la junta directiva. Las ayudas han sido importantes, han sido las que se necesitaban y dije: no es necesario que utilicemos los dineros para las ayudas humanitarias en temas de alimentación. Vamos a dejarlos para una etapa que es muy importante. Voy a dedicarme a la vivienda, a la reconstrucción. Tengo que regirme por la ley. Cuando de reconstruir se trata, tenemos una firma importante de interventores en Colombia y de auditoría, PricewaterhouseCoopers, para iniciar esta etapa de reconstrucción. En Cali ya empezamos. Como el reporte lo indica, vamos a llevar la reconstrucción a la IPS Meléndez, al Hospital Carlos Holmes Trujillo, el Instituto para Niños Ciegos y Sordos del Valle del Cauca, las instituciones educativas Eustaquio Palacios, Carlos Holguín Mallarino y Juan Pablo II. Allí vamos a estar próximamente”, aseveró.