Rafaela Cortés, gobernadora del departamento del Meta, habló en El Debate de SEMANA sobre los retos que ha tenido desde que llegó al cargo y también se refirió a lo complejo que ha sido trabajar con el Gobierno del presidente Gustavo Petro.
La mandataria departamental comentó que uno de los temas que más le preocupa es la descentralización, para que todas las cuestiones importantes no se manejen únicamente desde Bogotá.
“El problema es que aquí, a veces, nos pisamos las competencias que no son, pero necesitamos trabajar de la mano con el Congreso y con el Gobierno. (…) La centralización le está haciendo daño a los territorios”, manifestó.
Esto los obliga, según dijo, a tener que golpear en los ministerios para pedir apoyo económico, ya que los recursos no llegan para atender las principales problemáticas que tienen las personas.
En ese sentido, Cortés confesó que ha sido muy difícil trabajar con el Ejecutivo de Petro para gestionar los recursos que ayuden al Meta.
“Desde que llegué fuimos estigmatizados, pese a que hemos querido trabajar de la mano”, explicó.
En un principio, según dijo, el presidente iba a las cumbres de gobernadores, pero desde hace algún tiempo dejó de hacerlo y esto, sumado a otras cuestiones, ha generado una “desarticulación”.
Fue en ese momento cuando contó lo que le pasó cuando intentó comunicarse vía telefónica con Armando Benedetti, ministro del Interior. “Lo llamé dos veces el año pasado y no me contestó”, relató.
Finalmente desistió, pero en una ocasión se vio cara a cara con el jefe de la cartera del Interior y este le dijo que no tenía ninguna llamada suya. Por esto, Cortés cuestionó que ni siquiera se intentaron comunicar con ella, situaciones que se suman e impiden una buena articulación entre las dos partes.
“La gran pregunta es esa: ¿por qué estigmatizan a los gobernadores? ¿Cuál es la posición si siempre hemos querido trabajar de la mano?“, comentó.
La mandataria departamental señaló que esperan que la situación cambie y que puedan trabajar de la mano con el Ejecutivo para ayudar a resolver los problemas que tiene la gente del común.
“Nuevamente pongo las cartas sobre la mesa para que el Gobierno venga porque necesitamos que a la gente le vaya bien. Yo entiendo las finanzas del país, pero si se sentaran de la mano con los gobernadores a escucharnos, podríamos avanzar en muchos temas”, apuntó.
Cortés dejó en claro que no se trata de una pelea sobre el dinero, sino que los gobernadores tienen que ejercer una función y necesitan del Gobierno. “Yo espero que, en el corto plazo que le queda al Gobierno, podamos recomponer las cosas”, dijo.
“Yo creo que el país necesita gente que quiera concertar y conciliar, por lo que sería muy bueno volver a reencontrarnos con el Gobierno y que podamos finalizar en los mejores términos”, añadió.