“Mi forma de construir un camino en esta industria ha sido viéndome como igual. Cada cual llega a construir desde su conocimiento y el valor que pueda aportar”, dice esta ingeniera industrial, especialista en Gerencia de Empresas y magíster en Mercadeo, que lleva casi la mitad de su vida haciendo carrera en un sector masculinizado: el de la logística y la cadena de suministro.
De su mano, Tractocar Logistics, un operador 4PL (que cubre toda la cadena logística, principalmente transporte y almacenamiento), ha dado un salto exponencial. Cuando se unió hace 18 años, la compañía vendía unos 1.000 millones de pesos mensuales; hoy alcanza los 14.000 millones y busca ser referente en la gestión inteligente mediante tecnología, analítica de datos e IA. Para ella, ser mujer es un factor de impulso como directiva. Esta convicción, cuenta, comenzó a forjarse desde niña: creció en un ambiente mayoritariamente masculino que le dio esa cuota de confianza.
Su propósito en el sector también pasa por priorizar la felicidad, pues comprendió que el crecimiento de una empresa comienza con la relación que las personas crean con su trabajo. Por ello, la también conferencista escribió Placer laboral, que promueve un diálogo sobre liderazgo, productividad, propósito y desarrollo humano. “El libro habla de la importancia del descubrimiento propio y de la necesidad de encontrar lo que a cada uno le hace bien. No hay sostenibilidad en un proyecto si no hay equilibrio ni bienestar”.