La educación en la primera infancia va más allá de enseñar: también implica acompañar a las familias, construir vínculos de confianza y crear entornos en los que los niños puedan crecer. Bajo esa premisa, Dreams Kindergarten desarrolla su propuesta educativa para niños y niñas desde los seis meses hasta los seis años, con una apuesta que combina formación, calidad y acompañamiento familiar.
La marca nació en 2008 y actualmente cuenta con nueve sedes. Una de ellas, ubicada en Cedritos, abrió sus puertas en noviembre de 2022 bajo el liderazgo de María del Mar Torres Triana, abogada de profesión y apasionada por la educación infantil. Su historia al frente del jardín comenzó desde otro lugar: el de una mamá que buscaba una nueva dirección para su vida. “Yo era mamá de Dreams Kindergarten de la sede principal, que es Mazurén; mi hijo mayor estaba cursando el nivel y quería buscar el sentido a mi vida”, recuerda.
La decisión de emprender llegó después de conversar con su esposo y con los líderes de la marca. A partir de entonces comenzó un proceso de formación, preparación y trabajo para poner en marcha la sede. El camino exigió sacrificios, noches de poco descanso y la convicción de que estaban construyendo algo que valía la pena.
“Descubrí ese sonido interno que te dice: ahí es el camino”, cuenta Torres Triana sobre el momento en que reconoció en la educación su propósito. Con esfuerzo y perseverancia, pasó de recibir a 15 familias en los inicios de Cedritos a acompañar actualmente a 92.
Su apuesta se sustenta en dos pilares: la calidad del servicio y el compromiso genuino con los niños. La formación de los equipos, los procesos de mejora y el trabajo cercano con las familias hacen parte de una propuesta que busca convertir al jardín en un aliado de la crianza, más allá del aula.
“Somos un servicio de calidad y, dos, el amor sincero que le ponemos a nuestro trabajo”, afirma la gerente, quien destaca también la importancia de la comunicación asertiva y el diálogo como herramientas para construir relaciones respetuosas entre las colaboradoras, las familias y los niños.
El crecimiento de Dreams Kindergarten también tiene una dimensión humana. De acuerdo con Torres Triana, la marca reúne a más de 600 familias en sus sedes y cuenta con más de 200 colaboradoras, todas mujeres, cuyo trabajo contribuye al funcionamiento de la organización y al acompañamiento de la primera infancia.
Para ella, uno de los mayores orgullos está en las personas que hacen posible la experiencia educativa: los equipos de cada sede, las colaboradoras y las familias que confían en el proyecto. Pero también en los gestos cotidianos que confirman el sentido de su labor.
“Me enorgullece mucho el equipo que está detrás de cada gerente de cada sede, el equipo de apoyo de la marca y de nuestras colaboradoras, que amamos realmente lo que hacemos”, señala.
Así, Dreams Kindergarten continúa fortaleciendo una propuesta en la que educación, familia y vocación se encuentran. Para María del Mar Torres Triana, el mayor reconocimiento está en los vínculos que se construyen día a día y en la confianza de quienes encuentran en el jardín un espacio para acompañar el crecimiento de sus hijos.