La historia de la Fundación Solidaridad por Colombia es también la historia de una apuesta permanente por transformar el país desde la solidaridad. Creada en 1975 por Nidia Quintero Turbay con el propósito de combatir la pobreza extrema, la organización ha evolucionado hasta convertirse en una de las fundaciones de mayor trayectoria e impacto social en Colombia.
A lo largo de cincuenta años ha construido una metodología de intervención que responde a las necesidades de las comunidades más vulnerables, con programas enfocados en educación, acceso al agua, nutrición, atención en emergencias, liderazgo, tecnología y empoderamiento de mujeres cabeza de familia.
El resultado de ese trabajo sostenido se refleja en una cifra que resume su alcance: más de seis millones de personas han sido atendidas en diferentes regiones del país gracias a una red de aliados, empresas, familias y donantes que han hecho de la solidaridad una causa colectiva. “Nuestra fundadora Nidia Quintero Turbay tuvo una gran idea y una gran apuesta: combatir la pobreza extrema en nuestro país.
Desde entonces convocó empresas, medios de comunicación, hizo realmente de la solidaridad una causa, que hoy ya tiene seis millones de personas que han sido atendidas de una u otra manera por la Fundación Solidaridad por Colombia, en todo el territorio colombiano", destaca su directora, quien resalta que el verdadero propósito de la organización siempre ha sido generar capacidades para que las comunidades construyan su propio desarrollo.
La trayectoria de la Fundación también ha estado marcada por momentos profundamente dolorosos que han puesto a prueba su compromiso. El secuestro y asesinato de la periodista Diana Turbay, una de las figuras más cercanas a la organización, y décadas después la muerte de Miguel Turbay, voluntario de la Fundación, representaron golpes personales que, lejos de detener su labor, reafirmaron el sentido de su misión. “Cada vez que hemos tenido un momento que nos duele el corazón, nos acordamos de nuestro propósito superior y seguimos con la fe intacta, sabiendo que la mejor manera de transformar a Colombia es donde hay odio, sembrar amor”, afirma.
Hoy, uno de los mayores desafíos continúa siendo garantizar la sostenibilidad financiera para cumplir los compromisos adquiridos con miles de beneficiarios, especialmente jóvenes que encuentran en la educación la posibilidad de transformar su futuro. La organización mantiene firme un objetivo que parece tan ambicioso como necesario: seguir recorriendo los territorios colombianos mientras persistan la pobreza y la inequidad. “Nosotros queremos cerrar la Fundación Solidaridad por Colombia el día que hayamos cumplido nuestro propósito, que en Colombia no exista pobreza.
Mientras haya pobreza e inequidad, la Fundación Solidaridad por Colombia seguirá recorriendo los territorios de Colombia, dando oportunidades a través de la educación, la tecnología, el liderazgo y la sostenibilidad", concluye, reafirmando que la historia de la Fundación no se mide únicamente por los años de existencia, sino por las oportunidades que ha contribuido a crear para millones de colombianos.