A los 30 años llegó a ser vicepresidenta de Recursos Humanos de lo que hoy es Teleperformance. Ocupar ese cargo había sido una meta que se fijó muchos años atrás, pero estando ahí se dio cuenta de que se le iban las jornadas en desafiar, competir y lidiar con agendas que le impedían un trato más cercano con los colaboradores de la compañía. “Entendí que la gente no estaba tan feliz”.
También supo que su motivación no era el poder, sino el logro por medio de la generación de valor. Estaba embarazada y en su afán de ser coherente, renunció. Psicóloga de la Universidad Santo Tomás, especialista en Desarrollo Humano Organizacional, en psicología junguiana, coaching de acción y coaching ontológica, no pasó mucho tiempo desde su retiro hasta que comenzó a hacer consultorías y mentorías de manera independiente.
Su intención no era crear una empresa, pero, cuando la demanda creció, fundó Potencial Humano Integral, en 2007, y posteriormente Luchy Academy, plataformas desde donde acompaña a líderes y organizaciones en gestión emocional y liderazgo consciente.
Tiene cerca de 25.000 horas en el ejercicio del coaching y desde 2007 forma a otros en esta disciplina en Colombia, México, Chile, Perú y Guatemala. Experta en las emociones, está a punto de publicar su tercer libro sobre esta materia. “Quienes somos mentores y consultores debemos mantener la humildad del aprendiz para honrar la historia de nuestros clientes y, al mismo tiempo, tener la irreverencia gentil para desafiarlos”.