La forma de manejar los residuos podría estar entrando en una nueva etapa. La prioridad ya no sería llevarlos directamente a un relleno sanitario, sino buscar antes alternativas que permitan reducir, reutilizar, reciclar o tratar aquello que todavía puede tener otro destino.

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La basura tendría que pasar por varias etapas

La idea parte de una premisa sencilla: no todo lo que se desecha debería terminar enterrado. Antes de llegar a esa instancia, los residuos pueden ser separados y sometidos a procesos que permitan recuperar materiales o darles otros usos.

Ática explicó que este modelo supone un cambio de perspectiva: “Antes de preguntarse dónde disponer un residuo, empresas y consumidores deben preguntarse cómo prevenirlo, reutilizarlo, aprovecharlo, valorizarlo o transformarlo”.

La forma de manejar la basura está cambiando y el aprovechamiento aparece antes que la disposición final. Foto: Getty Images

La compañía señaló que la disposición final debería reservarse para aquello que no tenga otra alternativa. En ese sentido, afirmó que “solo aquello que no pueda seguir otro camino debería llegar al relleno sanitario”.

Más de medio millón de toneladas gestionadas

El cambio también se refleja en las operaciones empresariales. Según la compañía colombiana Ática, durante 2025 la empresa gestionó 515.099 toneladas de residuos a través de diferentes procesos de aprovechamiento, valorización, tratamiento y disposición final.

De acuerdo con sus cifras, estas acciones permitieron evitar aproximadamente 261.153 toneladas de CO₂ equivalente.

Ática también destacó que la separación desde el lugar donde se genera el residuo resulta determinante. Una mezcla incorrecta puede hacer que los materiales aprovechables pierdan su utilidad y aumentar los riesgos cuando se trata de residuos peligrosos.

La responsabilidad también alcanza a las empresas

En este escenario aparece la Responsabilidad Extendida del Productor (REP), mediante la cual las compañías deben involucrarse en la gestión de los residuos asociados con los productos que ponen en el mercado.

Para Ática, el desafío no consiste únicamente en recogerlos. “El siguiente paso es aumentar su aprovechamiento y reincorporarlos a nuevos procesos productivos”, señaló la empresa.

La responsabilidad sobre un producto no terminaría cuando llega a manos del consumidor, según este enfoque. Foto: Getty Images

El objetivo, según la compañía, es reducir progresivamente la dependencia de los rellenos sanitarios y conseguir que una mayor cantidad de materiales pueda permanecer dentro de los ciclos de producción.