El aguacate es una de las frutas más consumidas en el mundo, no solo por su sabor y versatilidad en la cocina, sino también por sus propiedades nutricionales y los beneficios que aporta a la salud. Sin embargo, detrás de este popular alimento existe un proceso biológico que pocos conocen y que ha despertado el interés de la comunidad científica.

Cómo cultivar lavanda en casa: el truco para prolongar su floración y mantenerla llena de vida

Un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) reveló que las flores del aguacate están controladas por variantes genéticas que determinan el momento en que funcionan como masculinas o femeninas. Este sistema, presente en las variedades tipo A y B, favorece la polinización cruzada y se ha conservado durante más de 40 millones de años gracias a la evolución.

Los investigadores identificaron el gen SDMYB como el responsable de este mecanismo reproductivo. En los árboles de tipo A, las flores se abren primero en su fase femenina durante la mañana y, al día siguiente, pasan a la fase masculina en la tarde. En cambio, los árboles de tipo B siguen el patrón opuesto: son femeninos en la tarde y masculinos en la mañana siguiente.

Según el estudio, este sistema ha permanecido prácticamente intacto durante años debido a la selección natural y está presente en al menos 26 especies emparentadas con el aguacate. Además, los científicos encontraron indicios de que mecanismos de floración similares evolucionaron de forma independiente en otros grupos de plantas.

Un hallazgo científico explica por qué el aguacate necesita dos tipos de árboles para reproducirse. Foto: Getty Images

Este proceso recibe el nombre de heterodicogamia, una variante de la dicogamia que consiste en la existencia de dos tipos de individuos con horarios de floración opuestos. Gracias a esta sincronización, se reduce la autopolinización y aumenta el intercambio de polen entre distintos árboles, lo que favorece la reproducción de la especie.

El trabajo también reveló que este comportamiento está controlado por un único gen regulador cuya actividad cambia de manera rítmica a lo largo del día. En particular, se trata de un gen de la familia R2R3 MYB, cuyos alelos son muy antiguos y también están presentes en especies silvestres relacionadas con el aguacate.

El sorprendente mecanismo que permite al aguacate reproducirse y que lleva millones de años intacto. Foto: Getty Images

Para entender la importancia del hallazgo, los investigadores explican que la dicogamia es un mecanismo mediante el cual una flor separa en el tiempo sus fases femenina y masculina, evitando que se autopolinice y favoreciendo la fecundación cruzada. En el caso del aguacate, cada flor se abre dos veces en días consecutivos: primero funciona como femenina y, posteriormente, como masculina.

Comprender la base genética de este proceso no solo ayuda a explicar cómo las flores sincronizan su desarrollo con los ritmos biológicos y las condiciones ambientales, sino que también abre la puerta a nuevas estrategias para el mejoramiento genético del cultivo.