El panorama en el corregimiento de El Llanito, en Barrancabermeja, ha pasado de la preocupación a la alarma visual. Lo que antes era un espejo de agua tradicional, hoy presenta una tonalidad rojiza inusual que ha puesto en alerta máxima a los pescadores y residentes de la zona, quienes temen que el ecosistema esté llegando a un punto de no retorno.

El histórico evento que permitió a científicos observar en tiempo real un fenómeno sin precedentes en el fondo del océano

Un cambio de color que esconde una tragedia ambiental

Esta coloración inusual no es el único problema que enfrentan los habitantes. La comunidad denuncia que este fenómeno se suma a una sequía extrema, a la aparición constante de peces muertos y a la presencia de residuos de petróleo en el agua. Pese a la evidencia de estas afectaciones, los líderes locales sostienen que aún no existe un respaldo científico oficial que determine si este tono rojizo responde a un proceso natural o es una consecuencia directa de la contaminación industrial.

La falta de información pública y de toma de muestras en el sitio ha generado un vacío de respuestas, mientras el agua continúa cambiando sus propiedades ante la mirada de quienes dependen de ella para vivir.

El diagnóstico oficial: una pérdida masiva de agua

Desde la administración municipal, el panorama técnico también genera preocupación. Leonardo Granados, secretario de Medio Ambiente, confirmó en Enlace Televisión que la ciénaga está desapareciendo a un ritmo acelerado. Según el funcionario, “lamentablemente se ha identificado una pérdida de espejo de agua visible de más de 375 hectáreas de las 1.375 que tiene la ciénaga”.

Para dimensionar la magnitud de la afectación, el espejo de agua corresponde al área de la superficie que permanece cubierta por agua. En este caso, el ecosistema ha perdido cerca de una cuarta parte de su extensión. Sobre la gravedad de esta reducción, Granados enfatizó que “esto es un tema grave pues estamos hablando de aproximadamente un 25 %” de la ciénaga que se ha secado o convertido en sedimento.

Las causas detrás de la “mancha roja”

La crisis no obedece a una sola causa, sino que sería el resultado de diversas actividades humanas, conocidas técnicamente como acciones antrópicas. El secretario Granados explicó que el deterioro es “fruto de acciones antrópicas de sedimentación que ha generado el proceso de la represa de Isagén”. La sedimentación ocurre cuando la arena, el lodo y otros materiales se acumulan en el fondo del cuerpo de agua, reduciendo su profundidad y capacidad.

Autoridades advierten que el 25 % de la ciénaga ya desapareció. Foto: Redes sociales / A.P.I.

Además de los efectos asociados a la represa, el funcionario señaló otros factores críticos: “también ha aunado a ello los procesos industriales de la industria petrolera y lo que es también la aparición de aquellos campesinos que tienen bufaleras y que vienen afectando parte del humedal”. Según explicó, las actividades de la industria petrolera y el uso de terrenos cercanos para la cría de búfalos estarían contribuyendo al deterioro del ecosistema.

Un ecosistema en peligro y autoridades en silencio

La preocupación no se limita a El Llanito. La Fundación Cuidar la Tierra advirtió sobre presuntos vertimientos químicos en quebradas cercanas que alimentan otros cuerpos de agua, una situación que, según la organización, ya ha provocado la muerte de animales domésticos y pone en riesgo la supervivencia del jaguar en la región del Magdalena Medio.

Mientras la comunidad y las organizaciones ambientales exigen medidas preventivas y un monitoreo permanente de la calidad del agua, la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS), máxima autoridad ambiental en la zona, aún no ha emitido un pronunciamiento ni ha informado sobre acciones frente a estas denuncias.