Desde hace unos días, el volcán Puracé, ubicado en el departamento del Cauca, mantiene vigilante a las autoridades y a las comunidades cercanas luego de que el Servicio Geológico Colombiano (SGC) declarara la alerta naranja por cambios importantes en su actividad.
Este volcán hace parte de la Cadena Volcánica de Los Coconucos, integrada por 15 centros eruptivos, y es considerado el más joven de este sistema. De acuerdo con el SGC, su estructura corresponde a un cono truncado con dos cráteres concéntricos, donde se registra una intensa actividad fumarólica.
El comportamiento del Puracé es vigilado de forma permanente desde 1986. Actualmente cuenta con una red de 32 estaciones y 65 sensores que permiten monitorear la sismicidad, la deformación del terreno, las emisiones de gases, la temperatura y otros indicadores clave para evaluar su actividad.
Según el más reciente boletín, publicado el 3 de agosto de 2026, durante las últimas 24 horas el volcán ha mantenido sismicidad relacionada con el movimiento de fluidos en su interior, además de algunos sismos de fractura de baja energía.
Aunque en este periodo disminuyeron tanto la actividad sísmica como las emisiones de ceniza, los expertos advirtieron que los niveles de dióxido de azufre (SO₂) continúan por encima de los valores habituales y las concentraciones de dióxido de carbono (CO₂) en el suelo siguen en aumento.
A esto se suma la detección de una anomalía térmica en el cráter y el registro de tres emisiones de ceniza que alcanzaron hasta 500 metros de altura. La caída de este material fue reportada en varias veredas del municipio de Puracé y en Coconuco.
Debido a que varios de los parámetros de monitoreo permanecen muy por encima de los niveles normales, el volcán continúa en alerta naranja.
En medio de este seguimiento, el Servicio Geológico Colombiano también compartió imágenes satelitales y registros captados por sus cámaras de monitoreo, que permiten observar el estado actual del volcán:
El SGC recordó que mientras se mantenga la alerta naranja pueden presentarse disminuciones temporales en algunos indicadores, pero esto no significa que el volcán haya recuperado su estabilidad. Para reducir el nivel de alerta a amarillo será necesario confirmar, tras un periodo de evaluación, que todos los parámetros muestran una tendencia estable.
Finalmente, la entidad reiteró el llamado a no acercarse a los cráteres de Puracé, Piocollo y Curiquinga debido al riesgo de emisiones repentinas de ceniza y gases.