La freidora de aire, o también conocida como air fryer, se ha consolidado como uno de los electrodomésticos más populares en los hogares, gracias a su capacidad para preparar alimentos con menor cantidad de aceite. Su sistema de circulación de aire caliente permite cocinar de forma uniforme, logrando un acabado crujiente y dorado similar al de la fritura tradicional, pero con menos grasa y calorías.

Su Air Fryer podría dañarse fácilmente por cocinar este alimento sin antes tener en cuenta un detalle clave

Además, su uso resulta más limpio que el de utensilios convencionales como sartenes o freidoras. De hecho, muchas de sus piezas pueden retirarse y lavarse sin complicaciones, incluso en el lavavajillas. A esto se suma el uso de accesorios que optimizan la experiencia, como los moldes de silicona, ayudando a mantener la cesta en mejores condiciones y reducen los residuos.

Su uso resulta más limpio que el de utensilios convencionales como sartenes o freidoras. Foto: Getty Images

Estos moldes, elaborados con un material flexible y resistente al calor, destacan por su versatilidad en la cocina. A diferencia del papel de horno, que puede deteriorarse con altas temperaturas, la silicona ofrece una superficie antiadherente que evita que los alimentos se peguen. Además, se adapta con facilidad al interior de la freidora, lo que la convierte en una alternativa más práctica y duradera.

Cada vez más usuarios están dejando de lado el papel de horno y optando por moldes de silicona, principalmente por su resistencia y durabilidad. Estos accesorios soportan altas temperaturas sin deformarse y pueden reutilizarse múltiples veces, lo que los convierte en una opción más sostenible dentro de la cocina diaria.

Limpiar de manera adecuada la freidora de aire es fundamental para evitar cualquier complicación. Foto: Getty Images

Otro aspecto que impulsa su popularidad es su practicidad. Gracias a su flexibilidad, los moldes pueden doblarse, enrollarse o guardarse fácilmente en espacios reducidos, lo que resulta ideal para cocinas con poco almacenamiento. Además, se adaptan con facilidad a distintos tamaños de freidoras de aire.

En cuanto a la limpieza, ofrecen una ventaja notable frente a otras alternativas. Su superficie antiadherente permite retirar los restos de comida sin dificultad, lo que simplifica el proceso tanto si se lavan a mano como en el lavavajillas. Esto reduce el tiempo y esfuerzo después de cocinar.

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Desde el punto de vista de la seguridad, los moldes de silicona aptos para uso alimentario están diseñados sin sustancias nocivas como el BPA o metales pesados. Esto asegura que los alimentos se preparen sin riesgos de contaminación y mantengan intactos sus sabores y aromas originales.

Para obtener mejores resultados, la mejor opción es ubicarlos correctamente dentro de la freidora, preferiblemente sobre la rejilla para no obstruir la circulación del aire. También es importante evitar utensilios que puedan dañarlos, limpiarlos con productos suaves y asegurarse de que estén completamente secos antes de guardarlos.