En la región oriental de África, la tierra se está fragmentando lentamente en un proceso geológico de gran escala. Investigaciones recientes revelan que un colosal chorro de roca caliente y ascendente, situado a gran profundidad bajo la corteza terrestre, está empujando y modificando el continente desde abajo.
El misterio del movimiento lateral
Tradicionalmente, se espera que cuando la capa externa rígida de la Tierra (conocida científicamente como litosfera) se estira, el movimiento principal ocurra de forma perpendicular a la grieta, es decir, hacia los lados. Sin embargo, tras analizar más de una década de mediciones satelitales de alta precisión, un equipo científico detectó un desplazamiento inesperado que corre de forma paralela a la propia ruptura.
Para entender cómo se comporta esta capa externa de la Tierra ante la tensión, la geofísica de Virginia Tech, D. Sarah Stamps, utiliza una analogía sencilla: “Si golpeas la plastilina con un martillo, puede agrietarse y romperse (...) Pero si la estiras lentamente, la plastilina se deforma. Por lo tanto, en diferentes escalas de tiempo, la litosfera terrestre se comporta de maneras distintas”.
Dos motores invisibles en acción
El estudio determinó que no existe un único causante de esta división continental, sino la acción conjunta de dos fuerzas. En la superficie actúan fuerzas de flotación (causadas por diferencias de altura y densidad en las rocas) que separan el terreno hacia los lados. Mientras tanto, en las profundidades, el flujo de una inmensa columna de roca caliente llamada “Súper pluma africana” arrastra la placa hacia el norte.
El investigador Tahiry Rajaonarison, de New Mexico Tech, explica esta interacción: “Estamos afirmando que el flujo del manto no impulsa la dirección este-oeste, perpendicular a la falla, de algunas de las deformaciones, sino que podría estar causando la deformación anómala hacia el norte, paralela a la falla”.
Rajaonarison añade: “Confirmamos ideas previas que indicaban que las fuerzas de flotabilidad litosférica impulsan la falla, pero aportamos nuevos datos que demuestran que la deformación anómala puede ocurrir en África Oriental”.
Un laboratorio terrestre único
Este hallazgo transforma lo que sabemos sobre cómo se fracturan las masas terrestres. Al respecto, la doctora Stamps concluye: “Estamos entusiasmados con este resultado del modelo numérico del Dr. Rajaonarison porque proporciona nueva información sobre los complejos procesos que dan forma a la superficie de la Tierra a través de la fragmentación continental”.