El B-52 Stratofortress continúa siendo el avión de combate más longevo de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y, según las proyecciones militares, permanecerá operativo hasta la década de 2050. Aunque la aeronave original comenzó a volar en los años 50, constantes modernizaciones han permitido mantener vigente a este histórico bombardero, reconocido además por ser el de mayor capacidad de armamento.

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Como parte de estas mejoras, la Fuerza Aérea de Estados Unidos busca desarrollar un nuevo soporte externo de armamento, conocido en la industria aeronáutica como pilón. Este componente permitiría al B-52 transportar municiones mucho más pesadas que las actuales, aumentando significativamente su capacidad de ataque y reforzando su papel estratégico dentro de las operaciones militares.

Para avanzar en el proyecto, la Fuerza Aérea publicó una solicitud de información dirigida a empresas de la industria de defensa interesadas en diseñar y fabricar el nuevo sistema. El programa, denominado Pilón de Armas de Ala Avanzada, contempla inicialmente la producción de entre 20 y 24 unidades, aunque la necesidad total a largo plazo podría alcanzar alrededor de 130 pilones.

El nuevo pilón que planea incorporar la Fuerza Aérea de Estados Unidos deberá tener la capacidad de transportar una única arma de hasta 9.070 kilogramos, equivalentes a 20.000 libras. Esta cifra representa un aumento considerable frente a los sistemas actuales, ya que permitiría movilizar municiones hasta cuatro veces más pesadas que las que hoy puede cargar el bombardero.

El objetivo de esta modernización es incrementar el poder ofensivo del B-52 Stratofortress y adaptarlo a nuevas necesidades militares. Gracias a este avance, la aeronave podría operar con armamento de gran tamaño y mayor alcance, fortaleciendo así su capacidad estratégica dentro de las misiones de combate.

El B-52 tendrá un nuevo soporte externo de armamento. Foto: Getty Images/Stocktrek Images

No obstante, el diseño del nuevo sistema deberá respetar ciertas limitaciones estructurales. La suma del peso del pilón y del arma instalada no podrá exceder los 12.700 kilogramos permitidos en el punto de anclaje ubicado bajo el ala del avión, con el fin de garantizar la seguridad y estabilidad de la aeronave durante el vuelo.

La Fuerza Aérea de Estados Unidos busca que el nuevo pilón del B-52 tenga una gran versatilidad para adaptarse a distintos tipos de armamento. Entre las configuraciones más ligeras, el sistema deberá ser capaz de transportar hasta ocho municiones de 1.180 kilogramos o seis armas de aproximadamente 1.540 kilogramos, ampliando así las posibilidades operativas del bombardero.

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La capacidad máxima del nuevo pilón incluso permitiría transportar la GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast, conocida como la “Madre de todas las bombas” o MOAB. Esta poderosa arma, utilizada por primera vez en Afganistán en 2017, es reconocida por generar una enorme onda expansiva capaz de afectar tropas y vehículos en amplias zonas abiertas.

Además de aumentar su capacidad ofensiva, el proyecto contempla que el nuevo sistema tenga certificación para armamento convencional y nuclear, permitiendo usar el mismo equipamiento en diferentes tipos de misiones. Todo esto forma parte del proceso de modernización del B-52, un bombardero cuya última unidad fue entregada en 1962 y que aún seguirá operativo gracias a las mejoras.