Los brotes de virus suelen estar precedidos por señales en el entorno, como variaciones en la vegetación, cambios climáticos o movimientos inusuales de animales hacia áreas habitadas. Sin embargo, estos indicios suelen quedar ocultos entre enormes cantidades de información difíciles de analizar sin herramientas avanzadas.

¿Cómo se propaga el hantavirus? Enfermedad mortal que mató a 3 personas

Frente a este desafío, la NASA desarrolló un proyecto capaz de crear mapas de riesgo del hantavirus mediante el uso de imágenes satelitales, datos del clima y modelos ecológicos. El objetivo no es localizar el virus directamente desde el espacio, sino reconocer las condiciones ambientales que facilitan su propagación.

El hantavirus pertenece a un grupo de virus que se transmite principalmente a través de roedores infectados. Las personas pueden contagiarse al respirar partículas provenientes de la orina, saliva o heces secas de estos animales, lo que en algunos casos puede desencadenar enfermedades graves o potencialmente mortales.

El hantavirus sigue siendo una enfermedad poco frecuente, pero especialistas alertan sobre su alta mortalidad en casos graves. Foto: Getty Images/iStockphoto

La Organización Mundial de la Salud afirma que, si bien ocurre raramente, los hantavirus también pueden transmitirse directamente entre personas, aunque suele estar relacionada estrechamente relacionada con las condiciones ambientales.

Por ejemplo, las temporadas de lluvias favorecen el crecimiento de vegetación, lo que aumenta la disponibilidad de alimento para los roedores y provoca un incremento de su población. Como consecuencia, crece también el riesgo de contacto con humanos, en un proceso que puede comenzar mucho antes de que aparezcan los primeros casos.

La NASA desarrolló un proyecto capaz de crear mapas de riesgo del hantavirus mediante el uso de imágenes satelitales, datos del clima y modelos ecológicos Foto: Getty Images

Para identificar los patrones relacionados con la propagación del hantavirus, investigadores utilizaron información obtenida por satélites de observación terrestre capaces de analizar variables como humedad del suelo, temperatura, lluvias y crecimiento de la vegetación. Misiones como Landsat y MODIS permiten monitorear las transformaciones del entorno casi en tiempo real.

Con esos datos, los científicos buscan desarrollar modelos predictivos que permitan anticipar qué zonas podrían convertirse en áreas de riesgo antes de que aparezcan contagios en humanos. El sistema funciona de manera similar a la predicción meteorológica, ya que intenta detectar las condiciones ambientales que favorecen la aparición de brotes.

El hantavirus está asociado a roedores, principales portadores del virus que preocupa a autoridades de salud. Foto: Composición Semana/ Getty Images

La NASA explicó que el proyecto también incorpora registros históricos de infecciones y estudios sobre el comportamiento de los roedores transmisores. Gracias a esa combinación de información, se elaboran mapas que podrían servir para que autoridades sanitarias y comunidades vulnerables tomen medidas preventivas con mayor anticipación.

Además, el proyecto de la NASA también evidencia una nueva manera de analizar las enfermedades infecciosas. Durante años, la vigilancia sanitaria estuvo enfocada principalmente en hospitales y laboratorios, pero cada vez más expertos consideran que muchos brotes comienzan a gestarse mucho antes, directamente en los ecosistemas.

Nuevos hallazgos sobre el hantavirus: experto aclara si existe riesgo de epidemia tras los casos reportados en crucero

Factores como la deforestación, el aumento de las temperaturas y los cambios climáticos están alterando el hábitat y desplazamiento de numerosas especies animales. Esto también modifica la circulación de los virus que transportan, convirtiendo la observación satelital de la Tierra en una herramienta útil no solo para estudiar el clima, sino también para prevenir riesgos de salud pública.