Existe un fenómeno acústico que ha desconcertado a miles de personas durante décadas: la percepción de un sonido grave y persistente, similar al motor de un vehículo encendido a la distancia o a un murmullo rítmico.
Este evento, conocido como el “zumbido global” (o Hum), no es captado por la mayoría, pero se estima que un 4% de la población mundial lo experimenta de manera constante, especialmente durante la noche y en entornos silenciosos.
Un ruido que no entiende de fronteras
Aunque parezca una tendencia moderna, este enigma tiene décadas de historia. Los primeros reportes oficiales surgieron en Bristol, Inglaterra, a mediados de los años setenta. En ese entonces, los ciudadanos inundaron los periódicos locales con cartas describiendo este sonido molesto que nadie podía explicar.
Con el tiempo, el fenómeno se trasladó a otros puntos del mapa, hasta convertirse en un reporte global. Hoy existe incluso una plataforma digital llamada Map and Database of the Global Hum, donde miles de personas de todo el mundo registran su ubicación y describen cómo perciben este sonido invisible.
¿Realidad o especulación?
Durante años, la falta de respuestas claras dio pie a todo tipo de especulaciones. Algunos creían que se trataba de contaminación acústica producida por industrias, mientras que otros alimentaban teorías sobre actividades extraterrestres o misiones de espionaje secreto.
Lo que hacía el caso más extraño es que, mientras una persona sufría por el ruido, alguien más en la misma habitación podía no escuchar absolutamente nada. Esta característica llevó a los científicos de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología a investigar qué sucede realmente en el sistema auditivo de estas personas.
Las dos verdades detrás del zumbido
Un estudio reciente liderado por el experto Markus Rudolf Drexl analizó a un grupo de voluntarios para entender el origen del ruido y encontró que no hay una sola causa, sino dos explicaciones principales según el caso:
- Oídos con “superpoderes”: Un grupo muy reducido de personas posee microestructuras auditivas especiales. Esto significa que su oído tiene piezas diminutas con una forma única que les permite captar ruidos ambientales de baja frecuencia que son, literalmente, imperceptibles para el ser humano promedio.
- Un sonido que viene de adentro: Para la gran mayoría, la explicación es el tinnitus de baja frecuencia. El tinnitus suele conocerse como un “pitido” agudo, pero en estos casos es un sonido grave que el propio cuerpo genera. Al principio, las personas están convencidas de que el ruido viene de la calle o de un vecino, pero luego descubren que el sonido las acompaña a cualquier lugar al que vayan.
Drexl comenta: “Sabemos que hay personas que oyen sonidos de baja frecuencia que se pueden medir, aunque otras personas no las escuchen. Pero no es tan fácil encontrar la fuente de estas ondas sonoras, porque localizar los sonidos de baja frecuencia es complicado”.
El reto de entender los sonidos graves
Resolver el enigma del zumbido global no es solo una cuestión de curiosidad; es vital para entender cómo afectan a nuestra salud las tecnologías modernas y el ruido constante al que estamos expuestos en el mundo actual.
Por ahora, quienes escuchan el hum saben que, aunque los demás no lo perciban, su experiencia tiene una base científica real.