Elon Musk se ha consolidado como una de las figuras más influyentes del sector tecnológico gracias a empresas como Tesla, SpaceX y X. Sin embargo, además de sus proyectos empresariales, también se ha convertido en una voz que suele lanzar pronósticos sobre cómo la innovación podría transformar la vida cotidiana en las próximas décadas.
El empresario acostumbra a presentar el futuro como una consecuencia del acelerado avance tecnológico. Más allá de hablar de los productos que desarrolla, plantea escenarios sobre la manera en que la inteligencia artificial, la automatización y la computación podrían cambiar la forma en que las personas trabajan, se comunican y utilizan la tecnología.
Uno de sus pronósticos más llamativos está relacionado con el posible fin de los teléfonos celulares tal como se conocen hoy. Durante una conversación en el pódcast The Joe Rogan Experience, Musk afirmó que estos dispositivos podrían volverse obsoletos entre 2030 y 2031, según información recopilada por el medio argentino La Nación.
Cómo imagina Musk el futuro de los celulares
De acuerdo con el magnate, el cambio no consistiría en la llegada de un nuevo dispositivo físico, sino en una transformación impulsada por la inteligencia artificial. En ese escenario, el celular dejaría de ser el centro del procesamiento y pasaría a cumplir una función más simple, limitada principalmente a la pantalla, los parlantes y la conexión a internet.
Según su visión, los sistemas operativos, las aplicaciones y las tiendas de apps desaparecerían porque una única inteligencia artificial sería la encargada de gestionar todas las tareas mediante una interfaz conversacional.
En la práctica, el dispositivo serviría únicamente para mostrar imágenes, reproducir sonido y recibir instrucciones del usuario, mientras que el procesamiento más complejo se realizaría en servidores remotos.
Musk incluso plantea que la IA del teléfono estaría conectada en tiempo real con otra mucho más potente alojada en la nube, lo que permitiría realizar tareas avanzadas, como generar videos al instante a partir de las solicitudes del usuario.
Un posible escenario, no una predicción confirmada
El empresario también aclaró que no está desarrollando un teléfono con estas características, sino que expone lo que considera un escenario probable para la próxima década. Aun así, dejó sin responder aspectos importantes, como la protección de la privacidad y el funcionamiento sin conexión a internet.
Como ocurre con otros pronósticos de líderes tecnológicos, estas declaraciones representan una visión sobre el futuro y no una certeza de que vaya a ocurrir. La evolución de la inteligencia artificial, la infraestructura digital, las regulaciones y la adopción por parte de los usuarios serán factores determinantes para saber si ese escenario termina materializándose.