Este domingo 19 de abril no será un día más para la industria aeroespacial. Entre las 12:45 y las 14:45 (hora peninsular española), el cielo será testigo de un movimiento estratégico que podría redefinir quién domina las comunicaciones globales.
El empresario Jeff Bezos a través de su compañía Blue Origin, se prepara para un hito en donde contemplaría el desafío directo al trono de SpaceX.
Podría ser el adiós al monopolio del reciclaje espacial
Hasta ahora, Elon Musk ha reinado en solitario en el arte de lanzar, aterrizar y volver a usar cohetes orbitales, una ventaja competitiva que mantiene desde 2017, sin embargo, la misión de este domingo busca cambiar las reglas del juego pues el New Glenn, un gigante de 98 metros de altura, intentará completar su tercera misión utilizando una primera etapa de 57 metros que ya voló el pasado noviembre.
Si este propulsor vuelve a posarse con éxito, SpaceX dejará de ser la única entidad en el planeta capaz de ofrecer lanzamientos orbitales reutilizables, abriendo la puerta a una competencia de precios y frecuencias nunca antes vista.
Una “antena gigante” para el celular
El New Glenn tiene como misión transportar al espacio el BlueBird 7, un satélite de la empresa AST SpaceMobile que se describe literalmente como una “torre de telefonía móvil en el espacio”.
Con una antena de 223 metros cuadrados —la más grande en la órbita baja terrestre—, este satélite no requiere que el usuario compre platos o equipos especiales y su objetivo es proporcionar banda ancha 4G y 5G directamente a los celulares convencionales lo que permitiría alcanzar velocidades que podrían superar los 120 Mbps.
Bezos contra Musk
Este lanzamiento es también una pieza clave en la guerra de los milmillonarios por el control del internet satelital. Mientras SpaceX ha logrado desplegar más de 1.500 satélites Starlink en el último año, Amazon (el otro brazo de Bezos) apenas ha podido poner en órbita 241 debido a la falta de cohetes propios.
El éxito del New Glenn es vital para que Bezos pueda acelerar su red Amazon Leo y para que aliados como AST SpaceMobile puedan competir contra el servicio “Direct to Cell” de Starlink. En juego no solo está la exploración espacial, sino quién será el dueño de la señal que mantendrá conectados nuestros móviles en cada rincón del planeta.