Neeraj Arora, quien era el jefe de negocios de WhatsApp antes de que esta aplicación fuera adquirida por Facebook, ha afirmado a través de su cuenta de Twitter que se arrepintió de haber vendido a Meta el servicio de mensajería instantánea, y calificó al gigante de las Apps como un Frankenstein que se aprovecha de sus usuarios.
En su cuenta oficial afirmó que ahora WhatsApp es una de las más grandes de Meta, y aunque en 2014 recibieron unos 22.000 millones de dólares por parte de esta compañía para adquirir la aplicación de mensajería instantánea, ahora este ejecutivo no sería el único que se arrepiente de haberla vendido.
“Actualmente WhatsApp es la segunda plataforma más grande de Facebook (incluso más grande que Instagram o FB Messenger). Pero es una sombra del producto en el que vertimos nuestros corazones y queríamos construir para el mundo. Y no soy el único que lamenta que pasara a formar parte de Facebook”, afirmó en su cuenta de Twitter.
Y agregó, “las empresas tecnológicas tienen que admitir cuando lo han hecho mal. Nadie sabía al principio que Facebook se convertiría en un monstruo de Frankenstein que devoraba los datos de los usuarios y escupía dinero sucio. Nosotros tampoco”, complementando las razones por la que se arrepentía de haber sido parte de la venta de WhatsApp, e insistiendo en que Meta se estaría aprovechando de sus usuarios y ahora, estaría obteniendo dinero “sucio”.
Es de resaltar que, al comprar la compañía, Meta se habría comprometido con cuidar los ideales con los que había iniciado WhatsApp, Arora insistió en que no tenía ni idea que la Facebook iba a utilizar a los usuarios de esta aplicación para la extracción de datos a través de las múltiples plataformas que maneja, así como tampoco se habrían imaginado la implementación de anuncios.
Y, recordando el escándalo de 2018, en el que se evidenció como Facebook fue vinculado con la obtención de datos e interferencia en las elecciones de Estados Unidos a través de la polémica Cambridge Analytica, todo habría tomado un rumbo diferente, tanto para Meta, como para las otras aplicaciones que dependían de esta compañía, y sentenció con invitando a los usuarios de redes sociales a borrar su cuenta de Facebook.
“Hasta que finalmente, en 2018, justo cuando salieron a la luz los detalles del escándalo de Facebook/Cambridge Analytica, Brian Acton envió un tuit que conmocionó a la estratosfera de las redes sociales (Es tiempo. #deletefacebook)”, citó el exjefe de negocios de Facebook, haciendo referencia en uno de los momentos en la historia de Meta que habría evidenciado malas prácticas y asustado a los creadores de WhatsApp.
Entre tanto, este hombre también informó que al momento de la compra las condiciones que había impuesto a Meta fueron la compatibilidad total con el cifrado de extremo a extremo, que garantizara la seguridad a sus usuarios; no anuncios; una total independencia en las decisiones de productos; un asiento en la junta para Jan Koum, quien era el CEO de WhatsApp para el momento de la compra, así como una oficina propia en Mountain View.
“Sin datos de usuario de minería Sin anuncios (nunca). Sin seguimiento multiplataforma. FB y su gerencia estuvieron de acuerdo y pensamos que creían en nuestra misión”, fueron las condiciones más importantes luego de la compra, aunque ahora, Arora afirma que estas banderas no se estaban respetando.