Los eclipses son uno de los fenómenos astronómicos más fascinantes. Ya sean solares o lunares, estos eventos transforman el cielo y ofrecen una oportunidad única para contemplarlos y fotografiarlos, además de permitir a los astrónomos estudiar distintos aspectos del sistema solar.

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El pasado miércoles 12 de agosto se registró uno de los eclipses solares más llamativos de los últimos años. España fue uno de los principales escenarios para observarlo en su fase total, cuando la Luna cubrió por completo el disco solar y permitió apreciar la corona, dejando imágenes sorprendentes.

Pero el cielo de agosto todavía tiene otro espectáculo preparado. El próximo 28 de agosto tendrá lugar un eclipse lunar que podrá observarse, al menos de manera parcial, desde diferentes regiones del mundo.

De acuerdo con la NASA, ocurren durante la luna llena, cuando la Tierra se sitúa entre el Sol y la Luna y proyecta su sombra sobre el satélite natural. A diferencia de los eclipses solares, pueden ser observados desde una amplia zona del planeta.

A diferencia del eclipse solar, este fenómeno podrá observarse desde una zona mucho más amplia del planeta. Foto: Getty Images

Existen dos tipos principales de eclipses lunares:

  • Eclipse lunar total: ocurre cuando la Luna queda completamente dentro de la sombra de la Tierra. En ese momento, puede adquirir tonalidades rojizas o anaranjadas debido a la forma en que la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre.
  • Eclipse lunar parcial: Se produce cuando solo una parte de la Luna entra en la sombra terrestre, por lo que únicamente una sección de su superficie se oscurece.

Eclipse lunar del 28 de agosto

El fenómeno podrá observarse, al menos parcialmente, desde Europa, Asia occidental, África, América del Norte y América del Sur, así como desde algunas zonas de los océanos y la Antártida.

Según Time and Date, el eclipse comenzará a ser visible a partir de las 4:12 UTC, es decir, 11:12 p. m. en Colombia. Aunque este tipo de fenómenos suele relacionarse con la llamada “Luna de sangre”, en esta ocasión la Luna no adquirirá por completo el característico tono rojizo, ya que se trata de un eclipse parcial.

Será visible, al menos parcialmente, desde Europa, Asia occidental, África, América del Norte y América del Sur. Foto: AFP

La tonalidad que puede aparecer durante un eclipse lunar está relacionada con la forma en que la atmósfera terrestre filtra la luz solar. La NASA explica que la luz del Sol contiene diferentes colores y que, mientras los tonos azules se dispersan con mayor facilidad al atravesar la atmósfera, las longitudes de onda rojizas pueden atravesarla de manera más directa y llegar hasta la superficie lunar.

Por esta razón, cuando se produce un eclipse lunar total, el satélite puede adquirir un aspecto rojizo o anaranjado. En el caso del 28 de agosto, al ser un eclipse parcial, el efecto será más limitado y solo una parte de la Luna quedará cubierta por la sombra de la Tierra.