Los animales más antiguos que habitaron o que aún habitan la Tierra se han convertido en objeto de estudio para la comunidad científica. Además de su longevidad evolutiva, llaman la atención por sus extraordinarias características, muchas de las cuales no se encuentran en otras especies.

Hallazgo histórico en aguas profundas: descubren un tiburón con una anomalía genética inédita en su especie

Uno de los ejemplares que ha despertado el interés de los expertos es el tiburón de Groenlandia, no solo por su extraordinaria esperanza de vida, sino también por la capacidad de conservar una visión útil durante cientos de años. Este hallazgo cambia la idea que existía sobre la especie, ya que durante mucho tiempo se creyó que estos animales pasaban gran parte de su vida prácticamente ciegos.

De acuerdo con el estudio, publicado en la revista Nature Communications, los ojos de estos tiburones continúan funcionando a pesar del paso de los siglos. Aunque su visión no es comparable con la de otros depredadores marinos, resulta suficiente para desenvolverse en las oscuras y frías aguas del océano Ártico, donde la luz natural es muy limitada.

Los tiburones son uno de los grupos más antiguos del planeta (más de 400 millones de años). Foto: Getty Images

La investigación también concluyó que los tiburones de Groenlandia perciben el mundo en blanco y negro. Esto significa que pueden distinguir la luz de la oscuridad, pero tienen más dificultades para identificar detalles, formas precisas o movimientos muy rápidos. Aun con estas limitaciones, su sistema visual parece estar perfectamente adaptado al ambiente extremo en el que han logrado sobrevivir durante generaciones.

Además, los resultados de la investigación podrían ir más allá del conocimiento sobre esta especie. Los científicos consideran que entender cómo el tiburón de Groenlandia conserva una buena visión durante tantos años podría aportar información valiosa para desarrollar estrategias que ayuden a prevenir enfermedades oculares relacionadas con el envejecimiento en las personas.

Más allá de su tamaño, Groenlandia es considerada un lugar enigmático por la comunidad científica. Foto: Getty Images

Una de las claves estaría en una característica poco común de estos animales: la capacidad de reparar el ADN de sus células. Gracias a este mecanismo, los tejidos de sus ojos parecen mantenerse en mejores condiciones a lo largo del tiempo, incluso después de haber vivido más de un siglo en uno de los ambientes más extremos del planeta.

Para llegar a estas conclusiones, el equipo de investigación analizó diez tiburones de Groenlandia con edades estimadas entre los 100 y los 134 años. Los expertos encontraron que las estructuras encargadas de captar la luz presentaban muy pocos signos de deterioro y, además, comprobaron que la presencia de parásitos no afectaba de manera importante su capacidad para ver.