Una especie extinta hace 11.500 y 72.000 años, ha sido recreada en un experimento reciente enfocado en recuperar a los primeros animales de la extinción. Se trata del lobo terrible, que, gracias a los avances tecnológicos, ha dado lugar a dos crías llamadas Romulus y Remus, las cuales presentan rasgos físicos que evocan a sus antiguos ancestros registrados en los fósiles.
Estos ejemplares, que nacieron el 1 de octubre de 2024, fueron obtenidos mediante técnicas de edición genética aplicadas a lobos grises, en las que se alteraron genes específicos para reproducir la apariencia del lobo extinto. Según la empresa encargada del proyecto, este logro representa un progreso relevante en el campo científico dedicado a recuperar especies desaparecidas.
Romulus y Remus surgieron a partir de una mezcla de ADN antiguo y modificaciones genéticas realizadas en lobos grises. Sin embargo, su material genético no replica por completo al de los lobos terribles originales, por lo que no se consideran copias exactas de la especie extinta, aunque sí conservan una apariencia similar.
Además, el proceso incluyó la alteración de 14 genes específicos y la gestación de los embriones en perras actuales. Como resultado, las crías muestran conductas propias de los lobos, como el aullido y el juego de caza, pero, en esencia, continúan siendo lobos grises con ajustes genéticos.
“Estos dos lobos regresaron de la extinción utilizando ediciones genéticas derivadas de un genoma completo de lobo terrible, meticulosamente reconstruido a partir de ADN antiguo encontrado en fósiles que datan de hace 11.500 y 72.000 años”, se lee en una publicación hecha por la empresa a través de Instagram.
Este proyecto es liderado por Colossal Biosciences, que también trabaja en la posible recuperación de otras especies como el mamut lanudo. Aunque existen dudas en la comunidad científica, los responsables afirman que estas investigaciones podrían contribuir “para la ciencia, la conservación y la humanidad”, al permitir recuperar características perdidas.
“Con el nacimiento de Romulus y Remus, la extinción ya no es una teoría, es una realidad. Queda más trabajo por delante, pero este momento redefine lo que es posible para el futuro del planeta”, señala la publicación, acompañada de un video en el que se observa a las crías ya en su etapa adulta.