La publicación de una nueva tanda de archivos sobre fenómenos anómalos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés) volvió a poner el tema de los llamados “ovnis” en el centro de la conversación. Sin embargo, más allá del video DOW-UAP-PR116, uno de los documentos que más interés ha despertado es el informe del oficial de sistemas de armas que estuvo frente al objeto y dejó por escrito lo que observó durante la misión.

Inquietante video difundido por EE. UU. fue reposteado por la Casa Blanca y el Pentágono confirmó que es real

El material fue divulgado este viernes 10 de julio como parte de la cuarta entrega de archivos desclasificados por el Gobierno de Estados Unidos. Entre videos, fotografías y documentos, el caso DOW-UAP-PR116 ha llamado especialmente la atención en redes sociales y entre investigadores debido a la apariencia del objeto registrado.

El video generó miles de comentarios, pero el informe del WSO ofrece otra perspectiva

Mientras numerosos usuarios analizaban cuadro por cuadro el video difundido, el reporte mostró un panorama mucho más prudente que muchas de las teorías que comenzaron a circular.

De acuerdo con el documento oficial, se señala que el contacto fue detectado por un oficial con rango O-3 que desempeñaba la función de WSO (Oficial de Sistemas de Armas), quien es el responsable de operar los radares y sensores del avión. En el momento del avistamiento, el cielo se encontraba en el ocaso (“dusk”), una condición de luz que a menudo dificulta la identificación visual, pero que no impidió que los instrumentos captaran un objeto solitario moviéndose en el área de trabajo.

El testimonio del oficial de sistemas de armas (traducido) que presentó en el informe fue:

“...estábamos operando en el espacio aéreo [tachado], cuando [tachado] viajó con el viento a medida que nos acercábamos. Era difícil evaluar la dirección real del trayecto, pero era generalmente en dirección sur. [tachado] No notamos maniobras ni cambios de dirección del objeto [tachado]. El objeto en sí era de un color granate (maroonish) oscuro, de aproximadamente 12 a 15 pies de altura. Estructuralmente, parecía un globo grande y algo deformado, pero no pudimos verificarlo al pasar en el cruce (merge). [tachado] Luego regresamos al barco, aterrizando sin incidentes”.

El documento deja ver que, aunque la tripulación pudo acercarse al objeto, no contó con el tiempo suficiente para determinar exactamente de qué se trataba.

“Se han realizado tachaduras para proteger la identidad de los testigos presenciales, la ubicación de instalaciones gubernamentales o información potencialmente sensible sobre emplazamientos militares no relacionados con UAP”, explicó el Departamento de Guerra de Estados Unidos.

Una estructura que desafía las descripciones

Lo que más ha llamado la atención de los analistas es la morfología del objeto. Según el informe oficial, la tripulación tuvo dificultades para encasillar su forma, marcando en el registro que parecía ser simultáneamente “redondo, cuadrado y con forma de globo”. A pesar de esta confusión estructural, los testigos fueron claros en otros detalles físicos: el objeto era “metálico, opaco y reflectante”.

El objeto se sale de la fijación durante la grabación. Foto: Departamento de Guerra de Estados Unidos

Un dato crucial que destaca la naturaleza inusual del hallazgo es que la aeronave extraña no poseía ningún sistema de “propulsión aparente”, ni tampoco alas, marcas identificables o partes móviles que explicaran cómo se mantenía en el aire.

El debate continúa tras la publicación de los archivos

Aunque el video DOW-UAP-PR116 se convirtió rápidamente en uno de los más comentados en las redes sociales de la nueva colección de documentos, el propio testimonio del WSO refleja una postura cautelosa.

Su relato muestra que, incluso para quienes estuvieron presentes durante el incidente, no fue posible determinar con certeza qué era el objeto observado.

Por ahora, las autoridades estadounidenses tampoco han atribuido el caso a una tecnología de origen extraterrestre. La información publicada simplemente documenta un encuentro que, con los datos disponibles, continúa sin una explicación definitiva, razón por la cual sigue formando parte de los expedientes abiertos sobre fenómenos anómalos no identificados.