Durante años, la tecnología en Latinoamérica parecía concentrada en aplicaciones para pedir comida o manejar el banco desde el celular; sin embargo, existe un gigante dormido que apenas está comenzando a despertar: la industria pesada.
Sectores como la minería y la manufactura, que son el corazón de la economía en países como Argentina —donde las fábricas operan a poco más de la mitad de lo que realmente podrían producir—, han empezado a mirar hacia la inteligencia artificial (IA) para dejar de perder dinero por fallas evitables.
El costo de esperar a que las máquinas se rompan
El gran obstáculo en Latinoamérica es que muchas empresas todavía trabajan a la “antigua”. Tal como detalla CEPAL, más del 70 % de las pequeñas y medianas empresas industriales tienen lo que los expertos llaman una madurez digital baja, lo que en palabras simples significa que todavía anotan sus procesos en papel o usan sistemas muy básicos.
Esto provoca un problema grave: el mantenimiento reactivo. Esto ocurre cuando una empresa solo reacciona y arregla una máquina cuando ya se rompió, lo cual es mucho más caro que prevenir el daño. Hoy en día, el rezago tecnológico se traduce en máquinas detenidas sin previo aviso y decisiones tomadas a ciegas, lo que frena la productividad de toda la región.
De asistentes que guardan datos a “cerebros” que actúan
De asistentes que guardan datos a “cerebros” que actúan. La solución que está ganando terreno no es simplemente comprar computadoras, sino implementar agentes de IA especializados.
Según explica Christian Struve, CEO de Fracttal, estos “agentes” son programas diseñados para entender el entorno de una fábrica, analizar el desgaste de las piezas y recomendar acciones antes de que ocurra una catástrofe.
Estos sistemas no son genéricos; están entrenados para tareas muy específicas, como anticipar fallas en motores o turbinas. Aunque actualmente solo un 2 % de las industrias utiliza estas herramientas, de acuerdo con datos recopilados por la firma, el potencial es enorme: se estima que la IA industrial podría aportar miles de millones de dólares a la economía global en los próximos años.
Trayectoria y expansión de la tecnología regional en mercados globales
Un ejemplo claro de este cambio es el nacimiento de empresas regionales que, en lugar de copiar modelos extranjeros, crean soluciones propias para problemas locales de infraestructura.
Un caso que ilustra esta tendencia es Fracttal, una compañía fundada en Chile en 2012. Además de trabajar con clientes globales, la compañía ha integrado experiencia técnica de mercados como el español tras la adquisición de TCMAN, incorporando ese conocimiento a sus herramientas de IA y sirviendo de termómetro para el tema.
Este tipo de innovación ha demostrado que el uso inteligente de los datos puede aumentar la productividad de las máquinas en un 50 %.